sábado 9 de mayo de 2009

La madre

por: Marco Antonio Valencia Calle

Cuando a Eduardo Lamas le propusieron llevar al cine su poema “La madre” no se sorprendió para nada, pues sabía que tarde o temprano iban a descubrir que era un genio de las letras. Aceptó el trato, pero pidió participar de la realización de los libretos, a lo que el director y libretista Max Lebaza indignado dijo que solo aceptaría sugerencias por correo electrónico, pero nada más; porque una cosa era el simple poema, y otra cosa era la nueva obra de arte que saldría de su genio creador. La puja de egos terminó en una cena con empresarios y artistas, con mucho whisky y más paga para el poeta. A la madrugada, después de tanto rogar, el bardo lo único que pudo conseguir fue la posibilidad de estar presente sin voz ni voto en las escenas de grabación.
Cuando comenzaron a rodar, Lamas casi se muere al descubrir que el hijuemadre director había puesto a un político como protagonista, al interpretar el primer verso de su poema: “herida y llena de lágrimas decepcionadas, camina la madre del infante travieso por el parque de un mundo destruido”; pero como ya todos estaban avisados, de nada valieron sus reclamos. La cosa se puso peor, al punto que Lamas casi derriba con su pataleta una cámara analógica reformada, cuando descubrió que la mente retorcida del director había buscado una actriz porno para protagónica. -Es solo la interpretación de tu babeante poema a las madres-, le gritó Lebaza, y salió llamando a seguridad para que sacaran al hijuemadre poeta de una vez y para siempre de los estudios.
El poeta quiso deshacer el negocio, pero los empresarios como buenos capitalistas, no tenían escrúpulos ni se dejaron convencer por las sensiblerías y argumentos moralistas del autor. -¿Por Dios, -decía-, es que ustedes no tienen madre? No sean tan hijueputas, no me hagan este daño. Se están tirando el homenaje que le hice a mi madre.
-Agradece que nos estamos “tirando el homenaje” y no a tu propia madre-, dijo el más simpático, un negro gordo, con dientes impecables y cadena de mafioso al cuello. –Todos aquí tenemos madre-, dijo un enano con aliento de ajo-, pero es de caucho, por tanto, nos rebotan tus insultos. -Mi mamá, gracias a Dios, dijo uno que vestía corbata y camisa amarilla de mangas largas, fue la que me enseñó que la vida es de los vivos y que afuera se quedan los perdedores. Esta película de “La madre”, mi querido poeta, es un negocio que nos va a llenar de dinero. Déjate de sensiblerías.
El poeta gritó y gritó para terminar balbuceando que no, “que no le podían hacer semejante afrenta a su madre”. Se dejó caer en una silla a punto de llorar, recibió un vaso de agua, y a todos llamó la atención que parpadeaba a mil por minuto, como si le fuera a dar un ataque de algo.
-Hijo-, le volvió a decir el de la camisa amarilla mientras se arreglaba la corbata. –Todas las madres son santas, pero también son seres humanos llenas de defectos por dentro y por fuera. Ya todos aquí quisiéramos que nuestras mamás jamás nos gritaran, que es la cosa más infame que puede hacer una madre, o que dejaran de ser mujeres corrientes expuestas a los vicios y pecados como la lujuria, la gula, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia… déjate de pendejadas y celebra con nosotros esta película, el amor por “tu madre”, es sin duda un gran guión, y un excelente negocio. ¿Vale?

domingo 3 de mayo de 2009

A TODO MARRANO LE LLEGA SU DÍA

por: Marco Antonio Valencia Calle

Marcial abre el periódico y se encuentra con la notica: “El mundo alarmado por pandemia de gripe porcina”. Y sonríe, por fin una noticia distinta para mitigar el miedo a la crisis económica y los despidos laborales que le ponían la carne de gallina y las tripas sueltas.
–Nos han cambiando un miedo por otro- se dice, y vuelve a sonreír. Pero este miedo es mejor, al fin y al cabo están hablando de una ventana hacia la muerte, y no de los desgarramientos que produce la falta de dinero, el hambre o las necesidades insatisfechas. En el baño medita mirando el papel higiénico: prefiero morir de una “cochina gripa”, que por las pesadillas que dan las deudas. Abre la página editorial (¡es otro de los que lee en el sanitario!) lee y comenta: ya nadie acusa a los políticos por tránsfugas, los columnistas se han dedicado a escupir sus miedos porcinos y vaticinan malévolos y “con sospecha”, que los sistemas de salud preferirían tener millones de muertos a sacar dos monedas de la alcancías tipo cochinito que han de tener, para comprar vacunas. El caricaturista ha dibujado un globo terráqueo y ha puesto una cola de cerdo apuntando hacia Marte, un mundo más despejado, virgen y saludable. En la radio del apartamento vecino, que se escucha bien en la casa de Marcial (una apartamento de interés social con paredes de papelillo y cero intimidad), un pastor bullicioso de iglesia desconocida, vocifera holocaustico el comienzo del fin del mundo, de las profecías de los iluminados, de las epidemias como el sida, los malditos secuestradores, las plagas humanas, la pobreza con hambre, la gonorrea, los políticos inmorales, el tifus, el miedo, los pesticidas, la influenza, etc, etc
Camino al trabajo en una buseta de servicio público, una mujer estornuda y la gente comienza a insultarla. La mujer, una matrona cincuentona, jorobada y chal rojo, apenada por su alergia, se baja del vehículo pálida de la vergüenza deseando haber muerto en ese fatídico accidente que la dejó viuda, antes de haber asistido a semejante escarnio y señalamiento público.
En el trabajo, a la hora del tinto, que es cuando en la empresa de Marcial comienzan a rodar las noticias, las bromas y los chismes del día, pasan de enterarse que a la mujer del subdirector de Estadística la vieron salir de un motel con su marrano de turno; a las cifras de “sospechosos portadores de la gripe”, y bromean deseando estar enfermos para irse a casa, a dormir a lo cerdo, con salario completo, celular activado, peluche marital y piyama de rayitas.
Ya no hablan de las pirámides o captadoras ilegales que “los cogió a todos de marranitos”, y les tumbó los ahorros dejando las economías familiares temblando; ni de la crisis económica mundial que dicen que se avecina como el Quinto Jinete del apocalipsis para dejarlos a todos sin empleo; ni de los presidentes latinoamericanos que pasaron de las elecciones democráticas a las dictaduras populistas por culpa de esa franja de indiferentes y “caribajitos” que no votan ni dicen nada…
De regreso a casa, rememorando a Barba Jacob, trata de armar una parodia para aliviarle el susto de tocineta que seguro tendrá temblando a su mujer: “Hay días que somos tan marranos, pero tan marranos, como leve gallinas asustadas por la gripe aviar, y tal vez bajo esta epidemia la dicha nos sonría, porque la vida es cara, manipulable y las puercas noticias “sospechosas” como el mar”.

domingo 19 de abril de 2009

EL TURISTA

Por: Marco Antonio Valencia Calle

Me gusta salir a las calles del mundo, caminar perdido entre la gente, mirar la cotidianidad de la vida, apuntar, y ¡clic!; así como me gusta luego sentarme a ver las fotos detalle a detalle en la soledad de mi casa, en Vancouver. Las fotos de Popayán me quedaron preciosas. Es una ciudad que guarda su magia para las cámaras. Mejor dicho, me parece más bonita retratada que en la realidad, sin decir que la ciudad no tenga un paisaje pintoresco y bello, especialmente en los días de Semana Santa, donde todos los ciudadanos ponen de su parte para enlucir sus casas y espacios públicos.
Mi especialidad es fotografiar desnudos de mujeres de la cotidianidad. Mi trabajo comienza en cualquier calle, en cualquier lugar, en donde me atrape un olor, un gesto, o una sonrisa misteriosa. Me gusta ensoñar a una mujer que pasa por la calle, perseguirla, acercármele despacio, llamar su atención, hablarle de cualquier cosa, comenzar a contarle de mi trabajo, hacerla reír, lograr que me acepte un café, seducirla con la historia y con la palabra, y finalmente… lograr que se desnude para mi Nikon. Es todo un desafío. El arte del cazador. A veces no sé qué es más difícil: si encontrar una mujer natural y corriente que valga la pena, enredarlas hasta convencerlas, o tomar las fotografías.
Me atrevería a pensar que esta es una ciudad para los que aman la soledad, o para los que disfrutan del silencio y el anonimato. El cuarto día, el Jueves Santo, cuando ya creía que mi viaje a Popayán en busca de una mujer para mi Nikon era en vano, detrás de un ramo de veraneras, en el jardín de una casona vieja con lava pies, descubrí a la mujer que me recompensó la paciencia. Una chica de cabellos rojos y miradas que estremecen.


Las mujeres de una ciudad como ésta, tan húmeda y silente, tan anómala y vertical, despiertan un encanto especial para los hombres que venimos de ciudades con el frío del otoño, la primavera y el invierno entre los huesos. No sé si me explico. Hay personas que aman el Caribe y las mujeres del Caribe, que sueñan con barranquilleras o boricuas de labios gruesos o jineteras cubanas por sus anchas caderas y su alegría espontánea. Pero las mujeres de los Andes, o mejor, las mujeres para mi Nikon, son como las que una encuentran en Popayán, porque lo tienen todo, y lo saben todo al mismo tiempo.

La mujer hablaba por teléfono. Comencé a tomarle fotos a discreción, ella me descubrió y sin decir nada, sin dejar de hablar, sin soltar su teléfono, y como si me hubiera leído las intenciones, comenzó a desnudarse con una maestría deslumbrante. Luego soltó el aparato, se me acercó y me dio un beso. Sus senos rozaron mi lengua o viceversa, no sé. El beso fue largo, extraño, profundo, incandescente, quemante. Lástima que no se puedan fotografiar los besos. Luego desapareció sin más, pero yo, con ese beso, con esas imágenes en mi Nikon, encontré el nido de las mariposas amarillas de la irrealidad de Macondo, el origen de los arcoíris en el universo, y hasta la explicación de las fiebres tropicales que mataron al Libertador en Santa Marta, mientras idolatraba a su amante Manuelita.

domingo 12 de abril de 2009

LA PITONISA

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA

Esta mañana fui donde la pitonisa que escarba mis días en el sol de mis entrañas. Y me dijo de una, sin preámbulos ni disimulos, que esa mujer del carro blanco no me convenía. Que si meto el dedo en su cuerpo, abriré el dique de un río turbio, lleno de corrientes violentas y rápidas que jamás me dejarán escapar.
Esa mujer, me dijo, espantando el humo del tabaco de su rostro para que pudiera verle los ojos amarillos y ensangrentados, es la perdición de tu alma. Si pones tus ilusiones sobre su pecho y vuelves a beber en su compañía, caerás en un hechizo para el cual no hay remedio, ni brujos, ni antídotos. ¡Te lo advierto!
Quise preguntar algo, pero no me dejó, tomó mi mano, me señaló una línea y con voz de ultratumba continuó, ¿ves esto?, es un corte de peligro, esta liniecieta de aquí, es ella. Y en ti esta continuar con tus días mediocres de felicidad, o cruzar la vida, y partir tu destino dejándote seducir por la incertidumbre de una aventura sin ojos. Y lo peor, mi muchacho, es que puedes elegir. Pero ni lo pienses. Sencillamente no la vuelvas a ver. Olvídate de ella, vuela por otras montañas otros mares, otros amores. Allí donde alguien pensó triunfar han muerto decenas. Nada, ni nadie puede contra esta hechicera insaciable de amores arrebatados. Déjale esos heroísmos a otros. Además, no te salvaras, quedarás incinerado allí, entre su vagina y sus historias.
Tus ángeles han evitado la caída. Están despiertos desde entonces, cuidándote, en vigilia, pero ya flaquean, y si los devaneos vuelven, nada detendrá tu caída en la cama de esa historia terrible. La hechicera es poderosa y sabe que tiene que vencerte, atraparte, llevarte consigo como un trofeo. Huye. Simplemente huye, entes que sea tarde. Y no te puedo decir más, ni dar respuestas. Págame, deja allí lo que quieras, hasta luego.
Y me dejó solo, en medio de un cuarto con piso de barro, paredes de bareque con telarañas en las esquinas y matas secas encima de los armarios, con ropa colgada en cabuyas sobre la cama y un racimo de plátanos a un lado de la mesa. El olor a eucalipto se confundía con el de hierbas y otras ramas que desconocía. Un gato con sus ojos de diablo me vigilaban desde la penumbra. Del techo colgaban ollas tiznadas, cueros disecados y creo que hasta un murciélago hacia su siesta por ahí.
Salí del cuarto y tuve que cerrar los ojos porque el brillo del día me lastimaba. Había un barranco y algo me empujaba hacia él. Siempre pasa. Un espíritu burlón me empuja, me toma del cuello y quiere divertirse conmigo viéndome volar y destartalado al final de cualquier abismo. Pero no, no es el momento de jugar a las fobias. Y me pregunto: entre el abismo de ahora y el que me señala mi pitonisa, ¿cuál es peor?
La mujer que me espera en el carro blanco, saca la mano, y hace señas para que baje rápido.

domingo 29 de marzo de 2009

EL TERREMOTO DE 1983

por: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE


No puedo creer que han pasado 26 años… porque el dolor, la herida y la sensación de la tragedia todavía la tengo aquí, en el trauma que me acaricia la tristeza y la desolación más profunda que ser humano pueda imaginar. Tenía 15 años y me llegó el día de ver el horror y la muerte en un instante infinito que todavía no termina.
¡Tembló la tierra!, y pensé que había llegado el fin del mundo y la miserable suerte de ser un sobreviviente. Mi abuela Leticia, murió en la catedral agarrada a un Santo al que le oraba por mejores días, y que se le vino encima para protegerla del techo que colapsó. Mi casa, con todo lo que había en ella, construida en años de esfuerzo por mis padres, se desplomó y se volvió polvo en un segundo. Nos quedamos huérfanos de todos los bienes terranales, pero nos quedó la vida para comenzar de nuevo. Lo que perdimos ese día no lo hemos vuelto a recobrar jamás. El terremoto no solo se llevó nuestro hogar, se llevó todo lo que éramos y desde entonces deambulamos de un lugar a otro, sin encontrar la vida y la comodidad que disfrutábamos. A minutos del sismo caminamos en busca de la abuela por el sector histórico de la ciudad en medio de casas desplomadas, gritos, sangre y muertos. Escenas dantescas que se asoman en pesadillas y me hacen temblar todavía. Fue terrible, terrible. Por semanas enteras vivimos de la solidaridad de los vecinos y familiares, desorientados, temerosos, hambrientos, sucios, y en silencio. La abuela Leticia que era el centro del hogar, y la casa que teníamos por hogar (en el barrio El Cadillal) no estaban, y no sabíamos qué hacer. Nos quedamos huérfanos para siempre. Lo teníamos todo, éramos ricos. Y por el terremoto, lo perdimos todo. Todo… pero nos quedó la vida. Recomenzamos viviendo en hacinamientos familiares, comiendo en ollas comunitarias, agarrados a la fe y la camándula de mi abuela Carola, otra matrona creyente y sabía, que se dio a la tarea de aliviar la vida moral y física de familiares y vecinos con una generosidad infinita. Ahora que lo pienso, en mi familia nunca hablamos de esa página negra que vivimos. Hemos creído en la necesidad de olvidar esos días de lágrimas y pobreza extrema. Jamás hablamos de los días en que dormíamos hasta 24 personas en una sola habitación, de los meses en que fuimos a estudiar bajo en carpas de lona y guadua en medio de aguaceros despiadados porque el colegio también se había caído. Y menos de los días que a escondidas de mis padres, hambriento, hice fila para recibir coladas de bienestarina que se repartían en los colegios en colas infinitas bajo la lluvia.
Mi padre, orgulloso, nunca aceptó las ayudas del gobierno, ni invadió lote alguno para apropiarse de lo ajeno, ni nos dejó recibir ni usar ropa o alimentos que se repartían a los damnificados, ni hizo préstamos especiales para comprar vivienda y luego negarse a pagar como muchos. Nada. Volvimos a levantarnos de la miseria total con el sudor, el sacrificio y el sufrimiento de mi madre, que no sé cómo, volvió a levantar esta familia con hijos de bien y profesionales todos.
Y sé que hubo gente (de aquí o venida de otras partes) que sufrió el terremoto con menos daños físicos que mi familia, o no les pasó nada, y por efectos de la confusión que causó el terremoto se aprovecharon y consiguieron casas gratis o se apoderaron de las ayudas que nos llegaban. No los condeno, pero sus codicias avergüenzan.
Abuela Leticia, que Dios te tenga en su gloria. Señor, líbranos de otra tragedia como la del 31 de marzo de 1983...

viernes 13 de marzo de 2009

¿QUÉ HACEMOS CON LOS POBRES?



El escritor debe decir aquello que nadie quiere decir, que nadie quiere oír”
(Rubén Fonseca)


Lo peor del mundo es la pobreza, y de la pobreza: los pobres. En ellos están todos los males encarnados. Entre los pobres se dan las peores pesadillas del hombre: allí están los desplazados, los damnificados, los desplatados, los violados, los desocupados, los vaciados, los desquiciados, los feos, los brutos, los gonorreicos, los alcohólicos, en fin, la pelambre humana. Ese cuento de “que soy pobre, pero honrado, no se lo cree nadie”.
Meterse a un barrio (que digo barrio, a una invasión) de proletos es cosa horrible. Viejas preñadas por todo lado, chinitos viringos y barrigones comiendo tierra con caca de gallina por las veredas o caños, y tipos mal encarados en todas las esquinas fumando bareto, le hacen poner a uno la carne de gallina.
En una pieza de cartón y tablas llegan a vivir hasta 16 personas amontonadas y hay la promiscuidad sexual que ustedes quieran: el papá con la hijastra, la hermanastra con el primo, el primo con la tía, en fin. Practican una vaina que se llama “la gateada” y consiste en esperar a que todos se duerman para que el primo se pueda montar a la prima. Al otro día todos amanecen con ojeras y se miran entre ellos maliciosos: unos con rabia, otros con picardía y no faltan los dudosos, pues no saben quien se les montó. El sexo entre los pobres es de practica libertina pero tema tabú, y no hablan de él ni para planificar.
Allá no hay colegios, pero hay ollas: casas donde compran a precio de huevo todo lo que los pelaos pobres le puedan robar a los ricos; y los pelaos no juegan playStation o futbolín, juegan a las cuchilladas (el que se deje cortar la cara, pierde), al tiro de paja (se masturban públicamente, y el que sea capaz de eyacular tan fuerte que su semen toque el techo, gana), al gato violador (al primero que coja una niña -de 7 o 8 años, o la que pase, qué carajos- para violarla entre todos, y hacerle vaca, es un duro); al que más aguante metiendo bareto sin dormir, comer ni vomitar (suele durar hasta 36 horas el jueguito); se meten en debajo de un puente y atracan (gana el que más puñaladas de en el mes) en fin. Unos juegos cerdos los que se gastan los pobres. Los pobres son una plaga, se multiplican sin descanso y siempre nacen indios morados o negros ¿han visto?, eso sin contar que dañan la tranquilidad de todo el mundo, afean la ciudad, roban y matan. Son unos brutos, nunca entienden las leyes, no saben de propiedad privada, monogamia, las leyes de Dios, ética, estética, o moral; mejor dicho, no entienden nada de nada, ni saben para qué sirven las escuelas y por eso los pobres siempre serán rateros, disipados, viciosos y feos. Los pobres sirven para justificar la existencia de la curia, los discursos del político y la caridad de las viejas encopetadas; en biología para explicar la degeneración de las razas. Los pobres sirven para poder demostrar la desintegración familiar y hacer obras de caridad. Los rotos, así también le dicen a los pobres, sirven para justificar la existencia de la policía, los indicadores económicos, para tener obra de mano barata, para tener quien se queje, para tener idotas útiles en tiempos de elecciones, para hacer esos trabajos groseros, impúdicos o feos que los ricos no quieren hacer. En fin, los pobres son un mal necesario.
Pero lo peor de los pobres es el resentimiento con el que viven, y más peor – como dicen ellos-, es un pobre estudiado que alcanza a trascender la barrera y logra que lo nombren en un puesto importante.!Já! Dios nos proteja de caer en semejantes garras. Son lo peor de lo peor, y no actuando contra los ricos, sino contra los mismos pobres.

Ahora, para reflexionar: ¿Cuándo usted da una limosna a un pobre, por qué lo hace? ¿Por el pobre o por usted? ¿Por piedad, por miedo, por costumbre, para que Dios le perdone la abundancia? Oiga, ¿Qué hacemos con los pobres: Les damos leche con cuca o les vendemos ilusiones de iglesia?

domingo 8 de marzo de 2009

DE LOS FOROS RIDÍCULOS Y OTRAS GENIALIDADES

por: Marco Antonio Valencia Calle
valenciacalle@yahoo.com

Fui a una conferencia de universitarios en algún lugar de la Tierra cuyo nombre prefiero olvidar. Un acto ridículo de ventriloquia de loras mojadas. Los pobres tipos no podían ni respirar por sí mismos. No balbuceaban una baba de su propia imaginación, de su propio pensar, de su propio sentir. Expusieron bagatelas como: Desde la perspectiva de Pokper y Marchx, vivir en un pueblo es un laberinto de dos puertas. La amistad extendida por un lado y el infierno del ridículo por el otro. Ya lo había afirmado Jibermas, en los pueblos pequeños se desnuda al otro con el olfato y se mide a la gente por el peso de sus apellidos, la cultura por el barrio, la importancia por los amigos que se tienen.
Desde Chuchenco, el presente y el destino de un fulano en los pueblos pequeños esta medido por lo que fueron sus abuelos y no por lo que son la gente en el ahora y en el presente. En los diarios de Kakas, podemos encontrar afirmaciones como que a veces a un pueblo llega un extraño y cree que puede entrar a la rosca, pero no; a veces un fulanito se da sus mañas y triunfa en las ligas económicas y políticas y cree que puede acceder a los círcus del ridículo social, pero no es así. A estos círculos los nuevos triunfadores sociales solo se les acepta, se les usa, se les aprovecha, pero no se le permite entrar a sus entrañas por más emparentado que esté. Incluso, los hijos naturales, reconocidos o no, tienen sus problemas para de acceso total. Y si no pueden los que llevan una pinta de sangre familiar mucho menos lo que Tripucha llamó los yernos (de yerros) o las nueras (aludiendo a las que no eran).

En estas culturas endémicas nos cuenta Pachulí, las luchas políticas están dadas por actores ultra conservadores en un teatro de pocas transformaciones. En el libro de Torobobo y Garcilazo, uno encuentra que esta gente se alimenta más de los elogios mutuos, de pergaminos en la pared, de títulos de nobleza para la exhibición, de escudos que les hace vibrar el alma y las tripas, que de proteínas y maíz, pues comen poco.
Trepanuca afirmó sobre este mismo asunto, que esta gente nunca dan la mano a un sujeto sin preguntar primero “y vos de quién sos hijo”, o “de qué familia sos”, siendo esta la frase que los identifica como pertenecientes a una clase racista, xenófoba, clientelista, Cuaternaria y peligrosa.
Sochogun Diez, en su libro “Las luchas políticas de las minorías ridículas”, dice que estos asuntos están dadas por temor y supervivencia, en la conciencia plena de saberse tribus en vía de extinción, pues ya al mundo civilizado y culto, en cualquier sentido del término le interesa poco menos que un comino el apellido de una persona frente a situaciones como la cultura, la creatividad empresarial o científica del ser y del ahora.
Chuspín, el sociólogo creador del Habeas, dice que todos éstos ritos y mitos, hacen que muchas veces en estos hogares se tengan que esconder el común sentido de humanidad que les corre, y detrás de las poses y caserones, pequeños asuntos se vuelven secretos inconfesables. Secretos que en principio son sus propias lápidas, y sus fantasmas frente a la fauna popular que los mira y admira estupefactos.
Bien decía el maestro Delfín Avispado en sus clases de sociología matemática, que no hay nada más ridículo en el mundo que ver el comportamiento estrafalario de un blanco con apellido, un negro con título y un indio con plata. Barak Mosquera, afirmaba que no es que estos sujetos pierdan el sentido de la decencia, sino que desconocen la inutilidad de sus petulancias olvidando que “polvo eres y en polvo te convertirás”, como lo afirmaba San Agrustrin de Hipotálamo. .
Ay, Señor, uno no sabe que produce más risa, si estas loras universitarias de nuestro tiempo sin voz propia y sus rebuscadas lecturas en El Rincón del Vago punto com para justificar sus sueldos de burócratas, o la dedicación del dinero público para investigar y montar foros sobre temas del ridículo que ya a nadie le importan, en las sociedades civilizadas.
Nota: solo acepto comentarios a esta columna de “gente con apellido”, y de universitarios con cerebro y voz propia.

domingo 15 de febrero de 2009

De la crisis moral, a la crisis universitaria

por: Marco Antonio Valencia Calle

Como una gran avalancha de tierra y agua, la crisis económica avanza sobre nosotros, quienes hasta no ver el hambre en nuestras mesas, no le comeremos cuento a los gurús de la economía. Algo le aprendimos a Santo Tomás que dijo: “hasta no ver, no creer”. O mejor del catolicismo: todos quietos y frescos… que Dios proveerá. (Y ojalá así sea)
Frente al tema de la crisis económica vamos a ver si nuestro Presidente y sus ministros, con el señor Fiscal a bordo, se toma los canales de televisión para dar las indicaciones pedagógicas con el fin de evitar la catástrofe financiera, así como lo hizo cuando decidió cerrar las “pirámides” o empresas captadoras de dinero “para protegernos”. Acción presidencial que –sospechosamente- nos dejó más pobres justo meses antes de una recesión mundial.
Y hago un paréntesis: anoche tuve una visión: que la platica de las pirámides se había perdido del todo en esa ruleta del azar, y que con la crisis económica mundial en pleno me llegaban la pobreza a visitar, pero que la estocada final me la daba el gobierno cuando declaraba (como en la Argentina de hace años) “El corralito bancario”, es decir que nadie podía sacar sus ahorros de los bancos, y entonces la miseria se venía a vivir a mi casa con toda su familia. Por lo tanto, me tocaba salir con los vecinos a “cazar ratas” para matar el hambre (y aplacar la sed… de justicia).
Pero si la crisis económica viene a paso de tortuga, la crisis moral ya vive en muchos de nuestros hogares. La vemos cuando papás profesionales y todo, son incapaces de educar a sus hijos para evitar esa caterva de niños Emos y suicidas, ese clan de quinceañeros gays, esa multitud de niñitas premenstruales y callejeras, esa tropa de infantes drogadictos por soledad, esas manadas de pandillas juveniles robacarteras y mariguanos que asolan los barrios de las periferias.
La crisis moral ya nos la presentan cada día en los noticieros de televisión, cuando nos hablan de funcionarios con títulos de doctor y elegidos con la confianza del voto popular, que luego a conciencia y sabiduría de universitarios, terminan vendiéndose a intereses no santos, y a favor de sus bolsillos.
La crisis moral ya ronda la casa de todos. Tenemos que vacunarnos contra la estupidez colectiva. ¿Cómo es posible que ya no importe que nos pisoteen la dignidad?, ¿hasta cuándo seguiremos siendo ciudadanos de la Patria Boba?, ¿cuándo es que nuestras universidades asumirán su rol serio y responsable de enseñar una “ética para salvar la patria en tiempos de crisis moral”?, ¿cuándo es que van a dejar de decir en las universidades que “la ética” se aprende en los colegios, y en los colegios que en la escuela, y en la escuela que en la casa… si en la casa no hay nadie, y si hay alguien.., ya son papas podridas?
¿Qué carajos hacemos con estas universidades incapaces de enseñar ética, de fomentar profesionales con liderazgo, de asumir responsabilidades políticas frente a las crisis ciudadanas?

domingo 8 de febrero de 2009

LOS RÍOS QUE SUENAN

Pocos entendemos eso de la globalización de la crisis financiera más allá de los sueños rotos, las deudas y la falta de plata que nos dejó en la economía familiar el desfalco de las pirámides. Y poco entendemos eso de la globalización. Pero deberíamos estar preocupados e intentar hacer un esfuerzo por entender sobre temas que tarde o temprano nos van a causar problemas locales y nacionales.
La globalización consiste en que ya no hay diversos mundos, sino uno solo porque todos los mundos ya están relacionados entre sí, especialmente el de la economía. Y claro, entre los aspectos negativos de la globalización tenemos que, lo que pasa financieramente en un continente, repercute en otro.
Ahora bien, la crisis financiera que comenzó en México en 1995, siguió en Asia en 1997, llegó a Rusia en 1998, azotó luego a la Argentina y Turquía, y que en el 2009 golpea en las puertas del imperio norteamericano, en poco tiempo puede llegar a entrar en nuestras casas.
Lo que quiere decir que los países ricos que conforman el G-8, por ejemplo, deberían construir nuevas arquitecturas financieras para regular el flujo de capitales con el fin de prevenir las crisis que se avecina en Latinoamérica (y que ya empieza a golpear a varios países en vía de desarrollo). Por ejemplo, renegociar la moratoria de la deuda externa, y renovar las políticas del Fondo Monetario Internacional, serian un par de buenas medidas.
La palabra globalización que tanto emociona a los jóvenes por el asunto del interné, y porque permite viajar sin traumas a cualquier parte del mundo, asusta a los estudiosos que reconocen en el término “globalización” serios peligros para el progreso humano; pues las políticas de los países ricos consiste en lucrarse de la riqueza de los países pobres vendiéndole cuentos chinos que involucran la palabra “desarrollo” como si fuera la gran panacea. Y es peligrosa sencillamente porque se trata de un desarrollo privado, injusto, y monopólico en la medida que concentra el poder en unas cuantas empresas.
La tarea de los intelectuales, de los grupos sociales, de los movimientos de presión (sindicatos, economistas y políticos), es buscar que se den equilibrios comerciales entre los países ricos y pobres; al tiempo que se orienta a los gobernantes en estrategias comunes para denunciar en los escenarios mundiales la desigualdad comercial, y la necesidad de trabajar por un desarrollo sostenible en razón del nuevo panorama que implica el calentamiento global, como un hecho inesperado y preocupante.
La crisis viene, y sería de buen recibo (necesario y agradable), que nuestro gobierno local y nacional se desprendiera de algunos dividendos para hacer publicidad con el objeto de orientar a la gente en asuntos de ahorro, manejo de recursos naturales, cuidado del medio ambiente, y la conservación de aquellas cosas que en apariencia son gratuitas, pero que en realidad son bienes públicos que cuestan dinero, y todos tenemos que cuidar.

domingo 1 de febrero de 2009

EL extraño caso del Dr. Danilo y los profes de Unicauca


por: Marco Antonio Valencia Calle


Que el Dr. Danilo Vivas quiera volver a ser rector de la Universidad del Cauca por cuarta vez… (¡) no causa asombro, está en su derecho y la ley lo permite. El tipo es humano y pueda que tenga entre sus demonios la ambición (o la debilidad del sacrificio para el bien de todos). Y estoy seguro que podrá volver a ganar las elecciones internas, pues conoce bien las trapisondas para sostenerse en el poder, ha demostrado tener caparazón del armadillo para aguantar y salir airoso a pesar del sol a sus espaldas, anda políticamente bien amangualado, es obediente a los intereses de los politiqueros, tiene sus brujos de turno que le limpian los caminos, es un líder carismático, polifacético, pragmático, prometedor, trabajador… (como se tiene que ser).
Pero lo que me indigna, lo que me causa estupor, vergüenza ajena y verdadera lástima… es que entre todos los 883 profesores de la Universidad del Cauca no haya un líder (¡uno solo!) con aspiraciones de rector, y que de manera sería se presente como candidato contendor del Dr. Danilo. Que desilusión esa falta de aspiraciones de los profesores dizque de la universidad más prestigiosa del sur occidente colombiano, que desdicha esa falta de líderes, que tristeza esa ausencia de personajes de talla… y entonces, se habla de reciclar ex rectores, o poner candidatos payasos como por no dejar, y hasta se agita la bandera mesiánica de: “si no es Danilo, ¿entonces quién?”
¡Uf!, ¿Qué puede uno esperar de una universidad con 182 años de historia incapaz de formar siquiera un líder en los últimos 20 años para dirigirse a sí misma? Peor aún, ¿qué puede esperarse de los profesores de una U, que además de conocimiento deberían formar prohombres para dirigir las empresas del país dando ejemplo? ¡No, no no no!


Y lo peor, es que en el ambiente universitario muchos rumoran y hablan en voz baja de todas las posibles obscenidades politiqueras que representa una nueva reelección del Dr. Danilo Vivas. Pero claro, es que son opositores de corrillo o pasquineros que cumplen la inane labor de criticar por criticar, sin dar cara. Vacas sagradas de la burocracia que se le esconden al compromiso de denunciar, viven del “nomeimportismo” y les falta madera para liderar cambios.


Este silencio, esta falta de candidatos serios y capaces da miedo. Y pueda que el libro de gestión que reparte por estos días el Dr. Danilo tenga bonitas fotos, y haya que felicitarlo porque demuestra en el papel que durante su administración se trabajó con seriedad y de manera responsable, pero hay que decir que se rajó en el tema crucial de la formación de líderes, y solo por eso, solamente por eso, Mr. Danilo… no debería usted repetir.

lunes 26 de enero de 2009

¿A clase otra vez?

por Marco Antonio Valencia Calle

Esta semana los docentes se reúnen para organizar un nuevo año escolar. En ellas se darán las recomendaciones necesarias para los cambios organizacionales de cada institución, que permitirán tener la educación que nuestros niños y jóvenes se merecen frente a los nuevos retos climáticos, económicos y sociológicos que estamos viviendo.
Se trata en lo básico, de formar estudiantes capaces de leer comprensivamente distintos tipos de códigos, escribir correctamente textos creativos y comunicativos, así como fomentar la capacidad de razonar y usar con competencias las diversas modalidades del pensamiento.
A pesar de las dificultades en todos los aspectos (logística, personal, recursos), los directivos y docentes de todos los colegios tienen que hacer esfuerzos para motivar la investigación en el aula, usar las nuevas tecnologías para el desarrollo de sus temáticas, fortalecer el aprendizaje de otros idiomas, generar ciencias y cultura en todos los sentidos, propiciar el deporte, y escribir las cartas de navegación de su institución acordes con los tiempos, y las necesidades de la gente.
Nuestros estudiantes son creativos y viven llenos de energía, por lo tanto, el compromiso de un maestro debe ser encontrar la forma de canalizar esa creatividad y energía para el fomento de actividades positivas, al punto que le permita a los chicos pensar en ser ciudadanos con metas reales, trabajos legales, y tener espíritu de servicio.
No se concibe un colegio del siglo XXI sin un plan sólido y agresivo para “El desarrollo humano y ético” de sus estudiantes. Un proyecto educativo transversal donde involucre todos los estamentos de la institución para combatir los desafíos y telarañas del mal, como la drogadicción, el analfabetismo, el dinero fácil, las modas dañinas, los engaños de la guerra, las pandillas, el sexo indecoroso, la incultura, la violencia familiar, el daño a los bienes públicos, el irrespeto al cuerpo, el sedentarismo, la inconsciencia ambiental…
Sabemos que los profesores son seres humanos, con recursos salariales limitados, y muchos laboran en lugares difíciles, pero no por eso deben olvidar el compromiso ético y social con la gente y con la patria. De su trabajo depende la formación científica y moral de un país. Cada palabra suya, puede cambiar el destino y la forma de pensar de un niño, y por lo tanto, los maestros tienen que ser gente de mostrar, gente que cultiva el intelecto y las buenas costumbres.
Cualquiera pude enseñar algo, pero solo los maestros saben de pedagogía y por eso tienen un valor social irremplazable. Bienvenidos entonces, señores profesores al desafío de organizar un plan de trabajo que permita la formación de los niños y jóvenes que nos llevaran a la paz que tanto necesitamos, de los niños que nos darán las respuestas y soluciones a los problemas de la vida moderna que hoy ya tenemos.

lunes 12 de enero de 2009

¡QUE PEREZA!

POR: Marco Antonio Valencia Calle

Que pereza volver al trabajo después de tantas delicias, de tantas vacaciones. Que pereza tener que cubrirse el rostro de la felicidad para ponerse las caretas del combate frente a la grosería de los necios. Que pereza ser otra vez lo que dejé de ser hace unos días: un funcionario gris de uniforme gris de vida gris de pensamientos grises e hipocresías tontas. Que pereza volver a bordar cotidianidades en medio de la inseguridad de este pueblo de calles blancas por donde rondan niños con baleros y vicios humeantes. Que pereza volver a escuchar las promesas con rostros de mentira en este paraíso de pulgas, en este infierno chiquito, en esta laguna de peces tontos. Que pereza volver a encontrarse en el mercado de los chismes a la intriga con faldas y a esos comentarios callejeros para hacer sopa con la honra de los necios. Que pereza tener que toparse con esos encantadores de sapos y serpientes que comercian con las necesidades de la gente y de los otros. Que pereza regresar para tener que armarle promesas, pasiones, intrigas y amores a los jefes, patrones, clientes y meretrices de ocasión. Que pereza volver a escuchar los lamentos de tanto pobrecito enredado en las ganzúas de sus propios problemas. Que pereza llegar al trabajo después de unas vacaciones largas, victoriosas, regocijantes, crujientes, dulces, alicoradas, desconectadas, vibrantes, musicales, poéticas, opíparas, libidinosas, amorosas, regodeantes, fáciles, felices, cómodas, hogareñas, tranquilas... Que pereza volver al collage de los afanes de la calle, al nudo gordiano de las deudas, al florecimiento milagroso de las pesadillas que nos provocan los maricas de turno. Que pereza tener que volver a pintarle pajaritos en el cuaderno a la profesora del colegio. Que pereza, si, tener que volver a madrugar para sacar los cariños hipócritas, los afectos políticos, las heridas familiares en los pasillos de la vida. Que pereza volver a leer en la prensa que hay otro muerto en la esquina de mi casa, y otro en la cuadra del barrio, y otro en la avenida de mi ciudad porque la autoridad anda besándole los pies a la reina popular en el circo acuífero de los bellacos. Que pereza ver otra vez con mis ojos de envidioso este sol alumbrando el hambre ardiente de esos que se besan en la calle sin miedos ni vergüenzas. Que pereza volver a la vida normal y tener que darle gracias a Dios por eso; pero así es la vida. Hay que volver, hay que volver, hay que volver. ¡Imposible, todavía no puedo despertar! No quiero despertar. Hay que despertar. Hay que despertar…

lunes 5 de enero de 2009

Cartas desde el corazón

Como todos los años se reunieron los miembros de la familia alrededor de un plato de comida y un brindis. La abuela dejó saber que sus secretos culinarios saben cada día mejor. Se comenzó hablando de aquellos que ya murieron, al principio con nostalgia, pero luego salieron las anécdotas y todos rieron con las vainas y vivencias del muerto.

Los que venían de afuera de la ciudad querían saber sobre los últimos acontecimientos familiares y gente del pueblo, los que viven en el pueblo todavía, y se quedaran allí para siempre, con el legado de salvaguardar el nombre y la casa de la familia, estaban que se hablaban de felicidad y la boca les sabía a chisme fresco.

Apareció la tía que hizo orar a todos, y la abuela que nos empujó a misa. El primo aburridor que quería emborrachar a media humanidad a como diera lugar, el familiar lejano que armó problema por algún resentimiento del pasado. La prima enamorada que no paró de llorar porque el novio estaba lejos. No faltaron tampoco los que estando con toda la familia la dejaron de lado para dedicarse a hablar y hablar por celular con sus amigos distantes, y los que chatearon a plena media noche con afectos y parientes de ultramar. Y los niños que entre risas y juegos se divirtieron como enanos, felices todo el tiempo, todas las vacaciones, todo el fin de año y principio del otro.

Hubo familiares que llegaron con regalitos para todos. Se mostró admiración por el pesebre, el carro nuevo, el progreso o la ruina de tal o cual personaje. Se evocó a los seres queridos que han viajado al exterior y están viviendo otras historias. Se nombraron enfermedades hereditarias como si fueran medallas en exposición. Se recordaron juegos de otros tiempos, de las costumbres navideñas que los niños de ahora desconocen, y hasta se animó a los tristes por falta de trabajo, a los enfermos y deprimidos con la esperanza de año nuevo, vida nueva. En varias casas hubo baile, en otras se hizo paseo de olla al río más cercano, y algunos se fueron a pasarla bien a la finca o centros de diversión con abundante comida, trago y parranda ilimitada. Se habló de llevar a la abuela a un ancianato, de los bebes que han engrandecido la familia, de una colecta de dinero para el tratamiento quirúrgico de un tío, se visitó a la pariente pobre y se le llevó ropita usada para sus hijos, se durmió a pierna suelta hasta el medio día, se soñó con la prosperidad por efectos del cambio de año. Se gastó dinero desproporcionadamente, engordamos más de la cuenta. Se habló de Uribe, de las anécdotas que compramos con el dinero de las pirámides, de las próximas elecciones, del deportivo América campeón, de los refuerzos para nuestro equipo del alma. Hubo enamoramientos, encuentros, despedidas, enfrentamientos, disgustos, abrazos, besos, lágrimas. Hubo sancocho para todos, se comió marrano, pavo, gallina y hasta platillos extraños en la mesa. Se visitó la finca, a los amigos queridos, se leyó alguna cosa, se vio televisión, se escuchó la música de moda, se participó en carrozas, desfiles de carnavales, en cabalgatas, se jugó con harina, se gritó y reímos … y sentimos a la familia aquí, en el corazón, en el afecto y las entrañas. Todas estas cosas fueron buenas mientras duraron, y es el alimento que hoy tenemos para arrancar un año nuevo.

Tal vez todavía tengamos pereza, guayabo y ganas de seguir en vacaciones, de parranda y con la familia. Pero no, ahora tenemos el desafío de iniciar a trabajar para mejorar nuestras vidas y cambiar el mundo, de hacer cosas buenas para dejarles a nuestros hijos un país mejor. Entonces, a encarar los acontecimientos, a inspirarnos para hacer realidad los deseos de prosperidad que nos dieron entre abrazos y besos, la familia y nuestros amigos. Que la felicidad sea el camino, y la meta final de cada día.

domingo 14 de diciembre de 2008

GOZOS NAVIDEÑOS para patojos

Marco Antonio Valencia Calle
(valenciacalle@yahoo.com)

“Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto” – Oh divino Uribe, presidente soberano, que se acabe pronto el embeleco infantil de otros por la reelección, para que podas descansar, descansar y descansar. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Oh dulcísimo gobernador González que has sido llamado Patriarca de los Valles, que tanta tragedia natural te deje descansar para que por fin puedas trabajar, trabajar y trabajar. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Oh, Adonaí potente, alcalde de los patojos, que los contratos para arreglar las calles salgan prontamente, para que por ahí no sigan los burritos del pesebre hablando de revocar los mandatos. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas…”-. Oh raíz sagrada del parque Caldas, tened un poco de paciencia que ese parque va a quedar bonito y más de uno podrá volver ahí a vender sus cachivaches, drogas y tamales como en la sala de su casa, si no ponen ley, orden y policía en la sala de Popayán. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Oh, dulcísimos concejales, que han sido llamados lirios de los barrios, bellas flores de los contratos, que salgan pronto todos esos proyectos para darles ya trabajo a los pobres destechados y llenar las arcas de inhóspitos ahijados. “…Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Oh, diputados invisibles, dicha de las poblaciones, salgan de las sombras, pues a más de uno no volvimos a ver desde las elecciones, que brillen ya sus voces para defender a sus gentes afectadas por pirámides, inundaciones y deslizamientos. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”-. Niño tan precioso, dicha de Fajardo, que sea larga la vida del médico Fabio Arévalo, coordinador de la campaña caucana de Fajardo Presidente, a donde algunos paracaídas políticos, oportunistas y demás, van llegando con ganas de protagonizar. -“Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Oh espejo sin mancha, rector de Unicauca, pastorcito que quiere reelección o alcaldía de Popayán, santo de los santos dale puesto al pobre desterrado. -“Dulce Jesús Urbano, mi contralor adorado, ven a nuestras a nuestros periódicos y haz públicas las investigaciones que tu oficina ha labrado, al anhelo del rebaño que dudó en campaña de tu perfil preclaro. -“Dulce Jesús mío, mi niño adorado…”. Oh Guerrero Director Departamental de Salud, que apacientas con suave cayado, ya las criticas ariscas, ya al diputado inmanso, responde con obras y papeles tantas denuncias si puedes, para que brille la verdad y nada más que la verdad. -“Dulce Jesús mío, mi niño adorado…”. Ábranse los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío, para que los periodistas tengan su peleas personales en un juzgado, y no metan a su público en discordias tan humanadas. -“Dulce Jesús mío, mi niño adorado…”. - Ven DMG y DRFE, a devolver la platica por la que tanto suspiramos… ven no tardes tanto que ya navidad se nos vino encima, y platica es lo que necesitamos…

martes 11 de noviembre de 2008

Los esperpentos de Cartagena

por: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE


Por éstos días se realiza el reinado nacional de la belleza en Cartagena. Y es una paradoja que la mujer más bella de la patria se elija sobre los pilares de la más esperpéntica de las ciudades; un chiste cruel teniéndose en cuenta que esta ciudad es una de las más horribles del universo. El lujo que se respira en Boca Grande, el sector turístico, y el asombro que produce la ciudad amurallada por su imponencia, no se compadecen con la pobreza de sus gentes, la podredumbre de sus barrios populares, los desafueros urbanísticos, ni la ordinariez de sus conductores de motos o de vehículos.

Cartagena turística es muy hermosa. Cartagena histórica es muy bella. Cartagena para reinas es un paraíso. Pero Cartagena de verdad, la ciudad de las gentes de carne y hueso, la de sus habitantes nativos, es un profundo lamento.

La gente se lamenta de tener una de las ciudades más caras del país, de tener los arriendos y servicios públicos más costosos que nos podamos imaginar. La gente se lamenta de un transporte público deficiente, de sus chóferes y taxistas que solo quieren llevar turistas para cobrarles de acuerdo a la cara del marrano. De las calles de los barrios que son sólo huecos, de las cientos de pandillas peligrosas que acechan por ahí.

Es una ciudad donde en los barrios marginales mucha gente duerme junto a las ratas, que ya tratan como a sus mascotas, y donde todavía encontramos personas haciendo sus necesidades fisiológicas en las playas, porque en sus casas no tienen letrinas.

Cartagena es una ciudad costosa, con pocas fuentes de empleo distintas al turismo. Entonces mucha gente desocupada se levanta a bostezar en chanclas, a ver la espuma del mar correr por la playa llena de basuras, a jugar dominó con los amigos del barrio para pasar el día, el hambre y las penas.

Mucha de la gente de los barrios de Cartagena, además de pobre es inculta. No cuida su mar, no cuida su turismo. Por ejemplo, hay gente que en este siglo, a estas alturas de la vida, todavía le tira todas las basuras que generan al mar. Y claro, no falta quienes tienen por único oficio, salir a robarle a los cachacos, o a uno que otro gringo que da papaya.

Son millares las personas que en Cartagena viven del rebusque. La demora es que un turista salga de su acomodado hotel, para que le caigan como enjambres miles de vendedores. Ofrecen desde gafas para el sol, pasando por paseos en coches, hasta drogas, camarones y prostitución.

La Cartagena de verdad, es una ciudad triste. Una cloaca la llama el columnista Oscar Collazos, una interminable cañería de aguas negras la tilda el escritor Efraín Medina.
Cartagena es hoy, se me ocurre, una ciudad de paradojas y de ironías. Una ciudad cosmeticamente hermosa donde se puede ir a gastar mucho dinero para poder tener un pedazo de placer, sentados sobre la podredumbre más triste que nos podamos imaginar.

lunes 27 de octubre de 2008

¿Fajardo presidente?

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Valenciacalle@yahoo.com

La gente en las calles lo dice muy claramente: Si no es Uribe, tiene que ser Fajardo. Y por eso, es importante que siga su travesía por el país como lo viene haciendo dando a conocer sus propuestas políticas, pero dejando de lado las esperanzas (…) porque las esperanzas son alimento para las decepciones y almohadones para los analfabetos. Los colombianos ya no necesitamos un candidato con banderitas pintadas de esperanzas, necesitamos un hombre ético con propuestas políticas capaces de llevarnos a otro nivel de país.

El tono de su voz, el cuento que maneja, las palabras que le van comprando los votos necesarios para llegar a la presidencia de la república, tienen que estar libres de demagogia y ser capaces de venderle a todos los ciudadanos algo que parece que no necesitamos (pero vital para el país que usted sueña y muchos queremos): Educación. Sí, una educación diferente, para tener un país diferente.

Por eso, sus aliados naturales en este proceso tienen que ser los docentes, los maestros de escuela y los profesores universitarios todos, sin excepción. Ellos tienen que ser su fuerza nacional, conformar sus equipos de trabajo, convertirse en la columna vertebral para tener un país al tamaño de nuestros sueños, pero al alcance de la realidad y las necesidades morales y éticas que necesitamos.

Porque si bien para que vuelva a nacer un bosque destruido por los incendios forestales se necesitan mil años, para lograr que muchos colombianos tengamos sentido de pertenencia y trabajemos para mejorar la sociedad que nos merecemos – se necesitan, igualmente, algunos años; pero zanjar la brecha de la ignorancia y la violencia, a la paz y la prosperidad, puede durar menos años con la fuerza y capacidad descomunal que tienen los maestros sobre la mentalidad de sus educandos.

¿Se imagina usted a los maestros y los jóvenes, como una gran fuerza viva trabajando para transformar las costumbres viciadas de este país, y dispuestos a descomponer y volver a armar las cartas de navegación que se necesitan para la reconstrucción de una nación que poco a poco esta respirando otros aires? ¡Uf! Por eso, Fajardo, la prioridad de sus propuestas entonces, deberían ser, como dice Jules Henry, primero la educación, segundo la educación, y tercero la educación.

Fajardo, quiero que me entiendas. No se trata de fomentar una revolución (Esa palabra da miedo, esta gastada y en este país no tiene sentido ni significado). No se trata de fomentar propuestas con experimentos sociales (algo que daría más miedo que la revolución y ya no somos tan tercermundistas). Se trata de hilar fino, y de convocar iniciativas nacionales para acompañar un liderazgo oportuno y serio.

Fajardo, no nos decepciones… porque el escenario de la democracia con tanto circo y tantas esperanzas frustradas ya no es tan divertido, y para que la gente que pensamos te pongamos un voto se necesitan más que palabritas bonitas. Bienvenidas entonces tus propuestas. Te escuchamos atentos.

lunes 20 de octubre de 2008

¡Auxilio!, señor alcalde

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
valenciacalle@yahoo.com

Querido alcalde, hoy te escribo para contarte que he caminado por uno de los barrios más tenebrosos de la ciudad que juraste proteger. Se trata del barrio La Esmeralda, una especie Sodoma con círculos infernales, parecidos al Cartucho.

Pasando frente a tanto desaseo, locos, mendigos y drogadictos recordaba aquellos días aciagos de la existencia de El Cartucho, muy cerca de la Casa de Nariño en Bogotá. Cuando presté mi servicio militar me tocó patrullar esta zona muchas veces. Era como caminar por los nueve círculos del infierno del libro La Divina Comedia de Dante.

Una calle horrible donde se podría apreciar todo lo vil, despreciable, descarado e incorrecto del hombre, ¿tu la conociste? Esa calle se acabó porque alguien (dicen que la guerrilla) les tiró una bomba, y luego la alcaldía demolió toda esa zona para regenerarla y a los infelices que allí habitaban les tocó buscar otro sitio menos visible al turismo capitalino.

En cuanto a lo de Sodoma, es una palabra que se menciona 46 veces en la Biblia, para referirse a toda clase de perversiones, desde las sexuales hasta las prácticas más salvajes que un ser humano pueda cometer contra sí mismo y sus semejantes: el maltrato, el hurto, las vejaciones y los vicios en general, ¿has leído la Biblia, cierto?

Pues bien queridísimo alcalde, este barrio que ha sido de prósperos comerciantes, de gente de clase media, de gente tranquila, pujante y organizada donde uno podía ir tranquilamente a una fiesta familiar, o visitar una novia, es ahora algo muy parecido a la cueva de Alí Babá y sus cuarenta sospechosos, al Cartucho y a Sodoma, por la inasistencia policial del Estado.

Me contaron sus habitantes, y yo te quiero contar a ti, para que le cuentes a tu Secretario de Convivencia Ciudadana cuando despierte (porque si se lo digo yo, se pone antidemocrático y sus amiguitos comienzan a telefonearme), que da miedo caminar por ahí a cualquier hora.

Que hay muchachitos que se pasean a la luz del día fumando marihuana como si estuvieran comiendo paletas, pandillas bullosas que dan miedo, que muchos garajes se volvieron cantinas, que no se puede dejar una casa sola porque la roban, que abuchean a los viejos, que a los estudiantes los atracan camino al colegio, y a los perros los cogen a patadas para divertirse.
La gente con la que hablé, popayanejos que te votaron, te respetan, y aportan con sus impuestos para el progreso de esta ciudad, te demandan suplicantes, en virtud del juramento que hiciste frente a Dios y a la Patria, soluciones reales a sus problemas.

Que por favor, mil veces por favor, le devuelvas la paz y la seguridad a este barrio.

domingo 12 de octubre de 2008

MI ALCALDE

Marco Antonio Valencia Calle
www.elprofesorespantapajaros.blogspot.com


Mi alcalde es un príncipe azul. Todo en él es bello, bonito, elegante, limpio, sincero, honesto, radiante y muy azul. Mi alcalde tiene asesores, empleados, funcionarios y guardianes, y todos ellos “por decreto”, son eficientes, valientes, pulcros, trabajadores, sacarificados y azules. Son funcionarios comprometidos con las causas de mi alcalde, la ciudadanía, y la ciudad de Azulandia.
Mi alcalde tiene ojos azules, casi transparentes y por esos ojitos todo se ve limpio, sano, bellísimo y sin manchas. Es más, gracias a esos ojitos de mirada tan positiva, el realismo del mundo ajeno se evapora, y por el arte de sus ojos nuestra ciudad se ve como la ciudad más bella, limpia y segura del mundo; sus funcionarios se ven como los más puntuales y capaces del planeta; los problemas ciudadanos son las cosas más nimias de la humanidad; y todos vivimos en la ciudad más perfecta del sistema solar.

Gracias a los ojitos de vidrio azuloso de mi alcalde aquí sus funcionarios nunca se equivocan, nunca toman malas decisiones, todo en ellos es de una pulcritud inimaginable. Gracias a los ojitos de mi alcalde aquí no se ven pobres, ni desplazados, ni violencia, ni pandillas, ni ladrones, nada de nada, aquí todo se ve bello, bonito y resplandeciente. Y es que según los ojos de mi alcalde el paraíso es aquí mismo, en esta ciudad sin problemas de tráfico, en esta ciudad sin ladrones, sin sicarios, sin padillas, sin hambre, con funcionarios pulcros, honestos, incorruptibles, puntuales, eficientes e incapaces de respirar algo distinto al aire de los ángeles.

Mi alcalde cree en la necesidad de la independencia de los periodistas; porque es un convencido del derecho constitucional de las gentes a opinar para fortalecer la democracia. El Secretario de Prensa de la alcaldía de Azulandia jamás le diría a la prensa qué tiene qué publicar; el Secretario Privado jamás declararía a un periodista como enemigo del régimen por ver distinto a lo que ven los ojitos azules del alcalde, y al Secretario de Gobierno jamás se le ocurría hacer llamar a un periodista por un policía para amenazarlo por ejercer el libre derecho de opinar sobre su gestión de funcionario público y político (¡Dios los guarde, y la Virgen los favorezca, que van estos pobrecitos a ni siquiera imaginar semejantes pecaditos!).

No nada de eso. El alcalde de Azulandia, y todos sus funcionarios son seres perfectos. ¿Por qué un columnista diría que en esta ciudad imaginada pasa algo distinto de lo que ven los ojitos azulitos de vidrio del alcalde? ¡Dios mío, que incomprensión!, ¡Que amarillismo!

lunes 6 de octubre de 2008


Como escritor, docente de casi 18 años de experiencia y Especialista en Pedagogía de Lectura y Escritura, quiero invitarlos a conocer mi libro El Profesor Espantapájaros, que ya va por su segunda edición, en tan solo 6 meses.

Es un libro para niños y jóvenes, que atentos a un profesor sabio responde con paciencia y de manera sencilla las mil preguntas nacidas desde el asombro, la broma y las expectativas de unos niños inquietos por saber sobre la naturaleza, animales en vía de extinción, las plantas malditas, qué es eso del reciclaje, los mitos y leyendas que nos asustan la infancia, pero que alimentan la imaginación.

Es una propuesta pedagógica de cómo dar una clase ejemplar que incluye además una obra de teatro, y al final más de 20 instrucciones para acompañar la lectura dinámica y sacarle provecho al libro con una serie de actividades sobre aspectos de ética, biología, dibujo, lingüística, sociales, religión, medio ambiente, entre otros temas.

Amigas y amigos. No tengo editorial reconocida. Escribo con el corazón y el compromiso del artista. Escribo, edito y vendo mis libros personalmente.

Quisiera que conocieran este libro y lo posicionaran en sus aulas de clase, que se dieran el chance de leerlo con sus hijos, sobrinos y alumnos. Porque estoy seguro lo encontrarán tan inclusive, que lo usarán como texto de estudio en sus colegios, como ya lo vienen haciendo muchos centros educativos del departamento del Cauca que he visitado.

Los que estén interesados, se los envío al lugar que deseen por correo. Y acepto todo tipo de invitaciones para visitar universidades, bibliotecas e instituciones educativas para hablarles de literatura a nuestros estudiantes y mostrarles mi trabajo.

Solo debes escribirme un correo, te digo donde consignas y yo te mando los libros que necesites.

Valor en Colombia, incluyendo envío $25.000
Valor en el extranjero $15 dólares americanos, incluyendo envío.
Pedidos: e-mail:
valenciacalle@yahoo.com


Para mayor información los invito a ver el blog, con testimonios y experiencias de docentes y niños lectores.

http://www.elprofesorespantapajaros.blogspot.com/

domingo 5 de octubre de 2008

SEÑORA SECRETARIA DE EDUCACION MUNICIPAL

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
valenciacalle@yahoo.com

Vea le cuento: la creatividad es innata en el ser humano, gracias a ellas hemos inventado todo lo que tenemos poseemos y comemos. La creatividad se cultiva desde la escuela, y son los maestros, con su gracia, su alegría y pedagogía los encargados de activar las neuronas necesarias para que (aunado a las necesidades del corazón), nuestras manos, y nuestros cinco sentidos despierten al mundo del hacer, del sentir y del pensar.

Gracias al ocio focalizado, al tiempo libre bien usado, a las actividades culturales y deportivas, la gente no se vuelve loca, escapa de los vicios, abandona los hábitos sedentarios, las malas compañías, se vive los días con una sonrisa, y nos alcanza para transitar la vida con más tranquilidad, e incluso con más seguridad.

La cultura, la creatividad y el deporte, son recetas de salud. Son actividades para despertar el cerebro, oxigenar el corazón, incentivar la paz, la amistad y la solidaridad; y sobre todo, es la oportunidad que se tiene de inyectarle a la gente ánimos del bueno, a pesar de la crisis económica, el despelote político y todos esos problemas que nos agobian día a día.

La salud mental, la salud física, la actividad cultural, la puesta en escena de la imaginación, el disfrute de la creatividad son derechos humanos, posibilidades de vida al que ningún patrono sensato, le daría la espalda.

Pero no solo los niños tienen derechos, los adultos también. Y quiero contarle que entre los adultos, los docentes vivimos muy afectados en nuestra salud física y mental, y por eso, hasta los sindicatos nos animan e invitan a realizar jornadas culturales periódicas.
Hace falta ser docente para darse cuenta los niveles de estrés que se manejan en un aula de clases, y el estrés se aumenta a veces por las presiones laborales que se dan, por las constantes amenazas de traslados y decretos pendejos que se inventan todos los días para desanimar la labor que tenemos, por el retraso de los salarios, por la responsabilidad que se tienen frente a los niños y los padres, por la niveles de ruido que se dan en una escuela, por las mofas de los alumnos, por los peligros que vivimos cuando viajamos o nos desplazamos, e incluso, porque el colegio donde trabajamos esta a punto de derrumbarse.

Señora Secretaria de Educación Municipal, los ocho mil maestros del Cauca no entendemos (¡!) como usted prohíbe la participación de los docentes de la ciudad en unas jornadas culturales y deportivas que son una vez al año como se manifestó ayer en la apertura de los juegos por nuestros desconcertados dirigente sindicales. Y se comprende menos, cómo una Alcaldía (con A mayúscula) como la de Popayán, se vincula a estos eventos con un millón de pesos que no alcanza ni para...

Por lo tanto, agradeceríamos mucho, sus explicaciones públicas sobre este asunto.

domingo 28 de septiembre de 2008

JA JA JAZZZ

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Una línea fugaz se desplaza por mi oriente, se mete entre los entrecejos de la luna y me dice que duele en los recuerdos. Una línea de ojos azules y mirada esquiva, de belleza espléndida y sueños atrancados en silencios que no se dejan ver por ninguno de los parques de esta vida ya corrida, sin desiertos ni campamentos en la inmensidad de la noche. Es una línea que se disfraza a cada rato de todo lo que puede, y que por eso, todos la reconocen pero que nadie sabe quien es a ciencia cierta, ni donde pone sus extravagancias, o si el fruto de sus historias de papel permitan que alguien la conozca más allá de occidente, donde hay estrellas vivas y hasta luceros de colores.

Es una línea traicionada por el viento, de palabras dulces y acento suave, de risa y sonrisa contaminada por los olores de una rosa de jazmines en septiembre. Cuando el agua la recorre en la mañana para el hábito del baño, se estremece sin saber que el frío no es un frío, que lo que siente de verdad es el beso transparente del espíritu de las aguas, que no puede pasar por su vida sin maravillarse por su hermosura.

Nada la abandona, su vida de línea curva o segmentos de horizontes oblicuos, esta plagada de todas las tristezas del mundo, así como de todas las aventuras que le faltan por vivir. Si le miras las líneas de la mano tal vez puedas adivinar que hay un barco de alegrías a su espera para llevarla al inicio de sus incertidumbres.

Me provoca confesarle que si derramo este vino sobre sus ojos es para iniciarla en los secretos de la erótica desconocida, al tiempo que provoca dejarle de enigma este mar de silencios para que continúe hasta el fin con sus embrujos, tan sola como siempre, tan acompañada como ha vivido.

Es tarde, las estrellas fugaces que dan esperanzas ya no pasan, y he perdido la oportunidad de vivir todos tus misterios. Es tarde, a esta hora el estanque de los deseos no reciben monedas, y no hay boletos para ese concierto de promesas, con fugaz de jazz para evadir el maravilloso encanto del beso envenenado que es la vida. Es tarde y en mi apartamento no suena otra cosa que los sonidos maravillosos de un saxo en honor a una semana de Jazz que nos despertó la emoción, la erótica y la imaginación descontinuada, en esas líneas musicales que se pasearon hasta el sur, hasta tu casa y la mía.

*Colofón: Gracias a los organizadores del II Festival Internacional de Popajazz 2008. A los patrocinadores y a los artistas que se hicieron presentes.

lunes 22 de septiembre de 2008

LOS FARAONES

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
www.elprofesorespantapajaros.blogspot.com

Esto es una locura del carajo. Llegó una oportunidad para hacer rendir el dinero al ciento por ciento y todos, sin excepción sacamos los ahorritos del banco, los pesitos guardados en alcancías, y allá, en esas casas de inversiones raras nos vimos las caras pobres y ricos haciendo cola a sol y lluvia, en largas e incomodas jornadas para dejar la platica logrados en años de ahorros, cuando no toda la vida.

No faltó quien vendiera o hipotecara casas, carros, joyas o tierras para poder invertir y meterse en un negocio que no se entiende, ni sabemos como se maneja, pero como aquí la mayoría somos cristianos, ya estamos acostumbrados a tener fe en lo que no vemos, y lo que importa es el milagro de salir de pobres como sea, carajo!

Como la lechera, ahora nos la pasamos haciendo cálculos y recalculos de las ganancias que vamos a tener el otro año, pues en este pueblo todos, muy pronto, vamos a ser multimillonarios. ¡Eh!, ya era hora que tanta rezadera para salir de pobres diera resultado. Ya era hora que uno de esos ricos repartiera sus ganancias con todos, que la especulación o los reyes mágicos aparecieron para repartirle a todos por igual. Y digan lo que digan, hay que aprovechar el cuarto de hora porque de eso tan bueno no dan tanto ni tanto tiempo.

Los bancos y cooperativas están haciendo su agosto prestando plata a lo que les da la gana, y la gente les prestamos para llevarlos a invertir, porque la rentabilidad es al ciento por ciento mensual y de eso tan bueno no han dado mucho en negocios lícitos. Los pobres de capital para iniciar y de esperanza para soñar, son los únicos que hablan mal del negocio y están en contra y especulan y se ríen de los faraoncitos, deseando que nos tumben y seamos pueblo de re-pobres.
Los pesimistas y enemigos de la alegría dicen que el negocio va a reventar por la crisis económica mundial, que los banqueros celosos van a hacerlo quebrar, que nos van a investigar a todos a través de la Dian, que nos van a meter a la cárcel a todos, en fin.

Que digan lo que digan, ya no importa porque todos raspamos la olla y metimos los pesitos en la esperanza. Es que para comprar esperanza, que es en últimas lo que significa un negocio de estos, si hay dinero y lo sacamos de donde sea. A un lujo como la esperanza los ingenuos tenemos que invertirle… y ojala...

domingo 14 de septiembre de 2008

Zamba para olvidar

Zamba para olvidar
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
www.manvalencia.blogspot.com

“Difícil olvidar” una banda como “Fuera de Quicio”. Su música tiene esos extraños sonidos que se hacen con el alma y se le meten a uno por las venas hasta el fondo. Sus letras y notas son manifestaciones complejas si se piensa, y sencillas si se quiere.

Me gusta de esta banda la fuerza de sus mensajes y la capacidad de lograr expresiones urbanas no hipotecadas a las modas baratas. Me gusta porque es un proyecto musical nacido en la provincia, con sonidos fusionados del folclor y el rock, pero que suenan muy universales al mismo tiempo.
La promesa musical que estos mancitos nos hicieron en el año de 1993, se ha enriquecido, y ahora de la mano de la perseverancia, han logrado consolidar un trabajo que da gusto escuchar; e incluso de ver, pues sus videos, bastantes profesionales por cierto, ya se pueden disfrutar en interné.

Esta es una banda que tienen el reto de convertirse en imprescindible y de seguir su lucha hasta ocupar el puesto que les corresponde, porque es una injusticia que empresarios como Fernán Martínez Mahecha no la tenga de su mano, o Sony Music no los convoque para proyectarlos por el mundo; porque el sonido de Fuera de Quicio, es para las nuevas generaciones y para los más exigentes gustos musicales.

Con canciones como “zamba para olvidar”, se proponen ser originales y que nadie los olvide. Pero es que una vez que uno los escucha y logra conectarse con su música, es imposible dejar de ser sus seguidores; porque además de la sensibilidad y la propuesta estética, hay buen gusto en el concepto artístico que encarnan. Es una banda que se distingue frente a iniciativas grotescas de otros grupos de dudosa identidad. Grupos vulgares que en vez de alegrar hacen pensar que la juventud esta perdida, y en vez de música, hacen ruidos escatológicos con apología al vicio, el delito y la degradación humana.

Lo que hace Fuera de Quicio es una música entrañable y con gran aceptación en la esfera musical colombiana, porque es una banda que cuenta con un extenso repertorio y con un sonido propio que se ha venido depurando con el tiempo.

No es que estén innovando la música, es que están tocando bien y trabajan con honestidad para contribuir al acervo cultural diáfano y esforzado que todos nos merecemos.

COLOFON:

A estos manes es que el Concejo Municipal debería darles una medalla y nombrarlos Caballeros de las Artes… en vez de estar repartiendo medallitas para pagar favores innombrables y engranar maquinarias politiqueras de triste recordación.

miércoles 10 de septiembre de 2008

¿Y SI TODOS PONEMOS?

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
www.popayancity.blogspot.com

No es raro levantarme con una erección y ganas de comerme al mundo. Desayunar haciendo el inventario de cosas por hacer, y que nadie hará por mí, porque yo soy el único responsable de mi destino, de mis cosas y de mis afanes. Afeitarme con la esperanza de verme joven, y bañarme sabiendo que en el agua hay un secreto para una vida más sana.
Camino al trabajo cantando una tonadita pegajosa, que no dice nada, pero cantar es cantar, y el que canta su alma alegra y sus penas aleja, dice mi abuelita en su infinita sabiduría.
En el transporte me dedico a realizar ejercicios de respiración para atraer las buena vibra y limpiar el alma, y luego le oro al Divino Creador. Le pido perdón por aquellas vainas que le ofenden de mí, le doy gracias por todo lo que soy y tengo, y aprovecho para pedirle cosas con la inocencia de un niño: ganarme un baloto, conocer la felicidad, vivir un destino interesante, ver a Dios.
En el trabajo uno ve de todo: gente agradable que saluda con energía, y otros que arrastran penas y tiran un “buenos días” como si fuera una piedra. Pero a todos los he aprendido a querer, porque son los que me acompañan a construir la historia que llevo.
El día es bello, así este nublado o llueva, qué carajos. Y es una bendición estar vivo para olerlo, sentirlo, mirarlo. Me gusta cada día que me vivo, y “no” me lo vivo como el último, pero si como el único que tengo, entonces me lo celebro a mi manera. Por eso le sonrió a todo el mundo, y me intereso por la conversación de mis compañeros a quienes escucho con atención. A veces dicen pendejadas, pero se les perdona y se les celebra.
Me almuerzo con alimentos sencillos, aunque el médico me recomendó desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo; pero son lujos que no puedo darme, y creo que puedo vivir sin ello. De gustos pequeños y de necesidades insatisfechas, esta hecho el mundo.
En la noche, es seguro que no me he comido el mundo, pero saber que he vivido un día de manera honesta me hace pensar que he contribuido a que todos tengamos un mundo mejor. Y entonces…, cuando me vuelve la erección, me digo que el goce que me espera, me lo he ganado.

domingo 7 de septiembre de 2008

LOS 30 AÑOS DEL MAESTRO JAFETH GÓMEZ

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

El trabajo del artista Jafeth emociona y sorprende. Su punto de vista, su forma de pintar, su estilo y e impronta ya son hito entre nosotros. Jafeth le hace homenaje a las emociones, y a los milagros del hombre campesino. En sus cuadros plasma extrañamientos de lo cotidiano sin especulaciones, pero con mensajes de desgarramientos profundos, de heridas significativas.
Jafeth escribe y pinta y diseña y dibuja e ilustra de modo universal, pero con los dedos y los trazos del artesano. Toda su obra, como las de un maestro grande de la pintura mundial, es reconocible y lleva la proeza de conservar un estilo propio que se distingue, que ya tiene sello y apellido, que se deja llevar por los caminos del mundo sin complejos.
Jafeth, es una montaña de imágenes nuevas de los paisajes de siempre. Su obra de artista es un compromiso con las causas de un hombre sensato, al que le duele la marginación y la escasez de sus vecinos y su familia. Son fragmentos de sensibilidad ante la injusticia, y de un lenguaje directo que traduce las incertidumbres del necesitado de alimentos, como de esperanza.
Jafeth es dueño de una obra donde nunca llueve, pero donde se registran tiempos de tormenta. Los suyos, son cuadros sin sombras, sin especulaciones, planos, pero si miramos más allá de lo simple, descubrimos la poesía y el misticismo propio de un hombre campesino que desarma sus complejos frente al lienzo, y deja que sus inquietudes y saberes nos lleguen en mensajes claves de esperanza.
Las obras de Jafeth, es como un profeta: pinta los cielos y las tierras que están en los sueños de un pueblo. Es un hombre que ha crecido con los méritos para adueñarse de la vanidad, pero desde hace 30 años que comenzó su carrera, sigue siendo el mismo hombre sencillo, tranquilo y amigable de siempre, a pesar de las preguntas y los reflejos de ese ego que cubre el manto y la vida de todo artista.
Felicitaciones al maestro Jafeth Gómez, por sus 30 años de labores artísticas y por la apertura de su tienda de arte Wipala, en el barrio La Pamba.
En este fecha tan especial te saludo con un poema de Thiago de Mello: “… no te alteres,/ sigue haciendo tu parte,/ humilde, organizado,/ en la construcción de la alegría…” Un abrazo.

viernes 29 de agosto de 2008

ELBORDO: DIOS Y SUS ESCUELAS

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
valenciacalle@yahoo.com

Por las calles de El Bordo “la modernidad” atropella a pasos agigantados, la economía esplendorosa se deja ver en negocios de todo tipo, y por la cantidad de carros y el tamaño de los supermercados se percibe que hay billete.

La fiesta sigue siendo caliente y sabrosa porque en todas las esquinas de su calle principal hay bares o discotecas. Las mujeres cada día son más hermosas: además de las voluptuosas morenas hay rubias a todo tinte y por montón.

La falta de agua durante todo el día, ha convertido a este pueblo en el París Latino, donde todos huelen a elegantes perfumes y fragancias de moda. Las oportunidades de estudios allí son superiores cada día a través de institutos y universidades de garaje, que ya pululan.

En El Bordo, ahora todos son cristianos, pues hay decenas de iglesias de todas las clases y estirpes. Esa cantidad de iglesias hace pensar... (¡) hace pensar que esos días de antaño llenos de violencia, traquetos y drogadictos robando y matando ya pasaron. Que ese Bordo parecido al oeste americano, donde predominaba la fuerza bruta, quedó atrás, para la paz de todos.

El pueblo crece por todas partes, se desborda por todos los lados. Eso significa que hay permisos de planeación municipal para construir, y que ese problema del agua con un alcantarillado que no alcanzaba para 20 mil habitantes, ahora sirve para abastecer a los 40 mil habitantes que ya tiene.

En el Bordo, hay un hospital gigante, de casi tres cuadras, y florecen las clínicas de garaje, y todas las EPS del país tienen sede allí. Eso significa que la calidad de vida de los patianos, es mejor que antes.

En el Bordo no hay Bancos. Hay una oficinita de la otrora poderosa Caja Agraria. Pero eso sí, son miles las personas que amanecen haciendo filas para meter platica en “el hueco”, como le dicen una entidad de inversiones privada.

Un lunar, y ya sin ironías: son sus escuelas públicas. Celdas hechas para espantar a los niños y jóvenes. Edificios feos, viejos, tristes, abandonados, básicos, sin estética, mugrientos, sin lujos ni agrado. Provoca salir corriendo en vez de ingresar. Todo progresa en el Bordo menos sus escuelas. Abandonadas a la mano de Dios y a la voluntad de sus profes. ¡Qué lastima!

domingo 17 de agosto de 2008

EL GOBERNADOR Y LOS AUTORES CAUCANOS

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

En el Cauca ha predominado la oralidad frente a la escritura, y por ello la novela como manifestación literaria es escasa. Pero desconcierta la falta de novela social que de cuenta del enfrentamiento social de los grupos sociales y la novela indígena que cuente la historia de los muchos grupos indígenas de la región.

Algunos autores manifiestan que de los 1.500 africanos que llegaron en el siglo XVI a Cartagena, gran parte de ellos fueron enviados a Popayán y Cartago, hecho que explica la numerosa población negra del Valle y Cauca. Pero igual que los indígenas, han sido poblaciones marginadas de la academia y de las bibliotecas oficiales, y por lo tanto, con escasas manifestaciones literarias publicadas (o conocidas).

La riqueza de la cultura popular del Cauca la tenemos en los cantos y loas de los negros; en la mitología de los indígenas; en las canciones populares de los campesinos; y en el gracejo de los patojos. ¿Pero donde están escritos?
La élite letrada de Popayán ha expresado su cultura a través de la oratoria política; mientras que Guillermo Valencia (1873-1943) y Rafael Maya(1897-1983) lograron pertenecer al canon literario del continente por el uso de las formas cultas del lenguaje poético. ¿Pero después de ellos, quiénes?

En el campo del cuento, teatro, ensayo, historia, didáctica y pedagogía, los casos de publicaciones caucanas son escasos pero existen. Somos pródigos en autoediciones “del propio bolsillo” de centenas de libros de poesía que nadie reseña, ni lee ni conoce. Pero igual, por ningún lado tenemos un autor ni una obra con reconocimiento nacional. Son publicaciones meritorias, pero invisibles para el mundo. ¿Por qué?
Para empezar a dar respuesta e impulsar el sector editorial y motivar la cultura letrada, el Gobernador Guillermo Alberto González nos prometió en su campaña gestar una “Biblioteca de Autores Caucanos” mediante una convocatoria abierta, amplia y suficiente. Cuando sea realidad, será la noticia cultural del milenio.

jueves 7 de agosto de 2008

EL BAZAR DE LOS HIPÓCRITAS

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Me levanto dispuesto a crear un mundo distinto. Cualquier día es perfecto para inventar, me asomo a la ventana, y recuerdo que en la biblioteca hay un libro que no he leído, una especie de novia abandonada que añora mis caricias.
El mundo tiene que ser inmaculado, transparente, casi blanco. Un pueblo con familias numerosas y perfectas, sin mongólicos, ni homosexuales, ni discapacitados, ni meretrices, ni abogados, ni fanáticos, ni comerciantes, ni torcidos, ni políticos, ni estafadores, ni uniformados, ni esquizofrénicos, ni poetastros, ni tarados, ni desplazados, ni extranjeros, ni negros, ni indios, ni comunistas, ni pobres, ni ancianos, ni apellidos rancios, ni… un reino perfecto, lleno de luz, riquezas e hipócritas por montón.
En este mundo, cuando la gente hable sus palabras serán de alabanzas, mimos y mentiras. Reinará la sutileza y las palabras disimuladas, se educará para la hipocresía, se idolatrará sin méritos a cualquiera, y se tirarán flores a los cerdos. Se estrechará la mano, se abrazará, se le sonreirá y se negará al otro antes de venderlo, negarlo y traicionarlo.
En mi mundo, el que diga la verdad, el que se atreva a criticar o cuestionar, el que pronuncie a destono una realidad, el que evidencie el dolor, la podredumbre, la pobreza, la incapacidad, la inseguridad, o el mal funcionamiento de las cosas, las instituciones o la gente, será desterrado, descalificado y silenciado.
En mi mundo se enseñará a hablar a espaldas, sin sostenerle a nadie; la universidad de la vida diplomará de chismosos, insinceros, embusteros, falsos, lambones, sapos y morrongos, al que quiera. Las mujeres controlaran la sinceridad de sus maridos a cantaleta limpia; los patrones tendrán controlada la lengua de sus empleados con amenazas; las iglesias y los medios de comunicación formarán la mentalidad de los falsos, de los judas, de los fariseos y fingidores. La ley y las autoridades será el terror de los que hablen con franqueza.
Seremos felices en las mentiras, porque todo será bueno, bello, seguro, feliz, excelente, de mermelada con rosas. Los periodistas serán lambones a morir, y las mentiras de los políticos que prometen y le dicen a todo “si”, no avergonzarán a sus hijos, ni siquiera a sus conciencias.
Me tomo un sorbo de café, me desperezo, me digo que ese mundo es imposible. Que ni siquiera cabe en la imaginación, que no vale la pena. Porque una sociedad sin críticos, sin debates, sin puntos de vista diferentes, sin verdades… es demasiada pobreza mental.

domingo 27 de julio de 2008

HABLAR MAL DEL ALCALDE

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Para trabajar en una alcaldía o gobernación, la condición más importante debe ser la de lealtad a toda prueba con la labor pública, con sus jefes inmediatos, pero sobre todo, con los mandatarios elegidos por elección popular, porque ellos son quienes los han llamado para depositarles su confianza.

Por eso, es triste ver como los propios funcionarios de la alcaldía y de la gobernación, denigran y ridiculizan a los mandatarios, o se burlan de sus decisiones, de su política, de sus dignidades, de sus personas. Desconcierta ver como, sin disimulo, sin vergüenza, sin pelos en la lengua, a boca abierta, sin esconderse, en público y en reserva, hablan mal de su alcalde y de su gobernador… y a fin de mes, van a cobrar el sueldo.

Para trabajar en una empresa cualquiera, hay que ponerse la camiseta de la misión y la visión que se tiene, y para ello se necesita lealtad. No es posible que cada funcionario se exprese con un lenguaje individual, que cada trabajador sea rueda suelta en su actuar, que tenga dudas de sus superiores, que obedezca a directorios políticos, que tenga jefes paralelos, o que ande en intrigas palaciegas, sin pensar en las consecuencias de sus palabras y el daño que hacen sus maromas de burócratas de tercera. De estos traidores, es la culpa del desgaste, los desaciertos y los desastres públicos en una administración.

Hablar mal de los políticos, de las administraciones, de las decisiones que se toman, es tierra común en la sociedad que vivimos, desgraciadamente. Pero esa no debe ser el perfil del funcionario público. Al contrario, todos ellos deberían trabajar para defender lo que encarnan, para que reine la credibilidad, el decoro, y el buen nombre del equipo de gobierno al que pertenecen, y si algo anda mal, su primer deber es comentarlo y hacerlo saber de manera urgente al interior, porque “la ropa sucia se lava en casa”.

Es cierto que todos tenemos derecho a disentir, de pensar distinto, de cuestionar, de criticar… pero hacerlo con el ánimo de desacreditar en vez de evidenciar para solucionar, es una actitud canalla. Criticar o despreciar la empresa donde trabajo sin aportar soluciones o renunciar a ella, es de pusilánimes.
Por sencillo que sea el cargo, los burócratas tienen el deber de ser honestos y leales con los mandatarios públicos. Su actuar es clave para construir credibilidad, identidad y esperanza en los ciudadanos. ¡Afuera los hipócritas!

domingo 20 de julio de 2008

CORREA, ORTEGA Y CHAVEZ: LOS TRES CHIFLADOS DE LATINOAMERICA

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Mientras que Francia y España, ganan puntos ante el mundo por acompañar y trabajar para resolver los conflictos de violencia que padecemos los colombianos; los presidentes de Nicaragua, Venezuela y Ecuador, como si fueran los tres chiflados de Latinoamérica, de manera torpe y desagradable, pretenden ganar espacios mediáticos haciendo shows de micrófono con ataques verbales, desafíos y descalificaciones al gobierno colombiano.
Las palabras desobligantes de estos tres metidos en “sopa ajena”, haciendo cortinas de humo a sus problemas internos, buscando pantallazos internacionales, ya hacen parte de la pesadilla del colombiano común, al igual que el narcotráfico, los paramilitares, la guerrilla, la delincuencia, la corrupción, la pobreza, la politiquería y la ley 100.
Pues bien señores, el pasado 20 de julio, el pueblo colombiano salió a marchar en todo el territorio, y muchas ciudades del mundo, para pedir a gritos por la paz, la no violencia y la libertad para todos en Colombia. Y esos gritos también iban destinados a los oídos de estos tres chiflados.
Ya por favor. ¡No más! No generen más odios, enfrentamientos y enemistad entre los pueblos con sus comentarios lenguaraces. Busquen otros motivos para sus shows, y sus chismes de verduleras y televisivas… y hablen, por ejemplo de soluciones al calentamiento global, la pobreza latinoamericana, ect, etc… pero dejen de ensañarse con un pueblo que lleva 50 años sometido a una guerra idiota que a dejado miles de muertos y desaparecidos, odios absurdos, huérfanos, venganzas y descrédito mundial.
Estos presidentes, con sus indiscreciones internacionales, con sus lenguas viperinas, con sus desconocimientos históricos sobre la absurda realidad de este país, le hacen tanto daño a nuestra población como la misma violencia del terrorismo; y, con esas payasadas que les parecen tan divertidas a los caricaturistas, además de echarle leña al fuego, se desacreditan a sí mismos. No más, por favor…
El tipo al que las mujeres latinas llaman “triple-papito de Correa”, encontró en la enemistad con Colombia, una excusa para salir en la televisión internacional. Y a todos, nos ha dado la oportunidad de saber que es un caribonito oportunista y corazón monstruoso, orgulloso y mal educado. En sus desplantes a Uribe, el único que pierde es él mismo porque la oportunidad de Uribe sube como espuma.
Y Ortega, el de la pinta de borrachito… (Oye, que vergüenza de presidente tiene Nicaragua). Debe saber este señor, que la mayoría de los colombianos, estamos cansados de la guerra, y que sus comentarios son dignos de un terrorista internacional disfrazado de presidente. Mientras que el mundo censura a las FARC, este señor las defiende . Nada aprendió del dolor que significa un país en guerra. ¡Pobrecito!
Y Chávez, bueno, al menos ya todo el mundo sabía que esta chiflado, y que su desprestigio internacional comenzó el día que se metió con Colombia; y que la oposición vive contenta porque entre más haga shows contra Uribe, más descuida su país sumido en la carestía, la violencia y la polarización entre sus ciudadanos.
Zapateros a tus zapatos, reza el adagio popular. Señores presidentes, desarmen sus lenguas, dejen que los colombianos resolvamos nuestros conflictos. Sus ironías mordaces y sus desplantes, son tan bárbaras y perversas como las mismas minas quiebrapatas y los cilindros de gas lanzadas a la población inerme y desolada. El grito de 40 millones de Colombianos diciendo “No Más”, también era contra ustedes. Entiéndalo.

miércoles 16 de julio de 2008

DIARIO DEL SUR

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Un periódico es la voz moral de un pueblo, un espejo inmenso que permite reflejar el rostro de los que no tienen voz, como la de aquellos que hacen de su vida un instante para la historia. Por lo tanto, la hazaña de publicarlo es un asunto de empresa, pero también de héroes, de gente con visión, de pensamientos, criterios y riesgos.

Cada día que se edita un periódico como DIARIO DEL SUR, se escribe un pedazo de historia en la ruta que la gente de aquí transitamos y proyectamos para el resto de la humanidad. En cada página de este diario, están todas las hecatombes y todos los problemas del mundo, pero también en él, se da cuenta de los hechos que nos dan orgullo y alegrías, y nos identifica como un pueblo pujante y capaz.

En el DIARIO DEL SUR, late la pluma de los intelectuales de nuestra región, como se exponen las fotos de aquellos que presiden la angustia de la delincuencia. Aquí se escribe lo indispensable para estar informado; pero igual, se juega con los límites que ofrece y deja el poder de los políticos, se tira los dados para pronosticar los asuntos que nos alejan del miedo, y hasta se bombean las crisis que nos ofrecen otras oportunidades.

En un periódico como este no solo se le rinde culto al hombre y a la mujer de nuestros tiempos, sino que se trabaja para dibujar los mapas que hacen de la vida, un mundo mejor y una experiencia sentida.

Hernando Suárez, su director, ya tiene un puesto en la historia por su capacidad de crear y hacer navegar este barco; pero son sus grumetes, es decir, lo periodistas, las hormiguitas administrativas, los articulistas, Don Gruñón y hasta los voceadores, los que hacen navegar este inmensa alucinación, esta versión de la vida con rostro de noticias y avisos. Y claro, son sus lectores y las empresas que pautan, las aguas que hacen posible la buena mar y el buen viento, para hacer de la constancia una grandeza.

Con un periódico como DIARIO DEL SUR, se tiene la oportunidad de instruir y sacar de ignorancia a muchos o nadie, porque cuando se publica nunca se sabe que ojos nos leerán, que horizontes se abren, o qué cosas se vuelven importantes y claves para las personas; pero eso sí, cada día de todos los días, desde que se fundó, este periódico debe estar allí, en la calle, en las manos de un lector para iluminarlo; y usted, mi querido lector (a) también se merece entonces, ser exaltado por los 25 años de esta grandeza editorial.

domingo 6 de julio de 2008

VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE CALI

VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE CALI.
Julio 1 al 11, 2008PROGRAMACIÓN



Jueves 10**
Encuentro con la palabra poética: Recital y conversatorio en las comunas---
POETAS: Juano Villafañe, Marco A. Valencia, Gloria Medina y Alex Contreras
Biblioteca El Dorado. Calle 13C No 36A-31 Tels: 335 0908 – 326 9139
. Hora: 3:30 pm - 5:30 pm..
DIA 11
Encuentro con la palabra poética:

La fiesta de la palabra: Recital Internacional---
PARTICIPAN: Cristina Valcke, Alfredo Vanín, Marco A. Valencia, Ashraf Amer, Victor Manuel Pinto y el ganador del Concurso Municipal de Poesía.
Centro Cultural de Cali - Casa Proartes.
Carrera 5 Calle 7 esquina. Hora: 7:00 pm - 9:30 pm

Algo de "Memorias":VI FESTIVAL (2006) : Revista CLAVE No. 7-8:
http://www.revistadepoesiaclave.com/no%207_8/contenido.htm yhttp://ntcblog.blogspot.com/2006/10/vi-festival-internacional-de-poesa-de.html

VII FESTIVAL (2007) : Revista CLAVE No. 11
http://www.revistadepoesiaclave.com/no%2011/contenido.htm yhttp://ntc-documentos.blogspot.com/2007/10/vii-festival-internacional-de-poesa-de.html

lunes 30 de junio de 2008

Valiosas producciones literarias

COMENTARIO LIBRO: EL PROFESOR ESPANTAPAJAROS


Escrito por Álvaro Grijalba Gómez
Friday, 27 de June de 2008
periodico EL LIBERAL


Una importante producción a nivel literario se viene dando en nuestro medio y un destacado grupo de poetas y escritores payaneses y caucanos, han lanzado a la opinión pública sus obras literarias, con un gran contenido poético y una exquisita narrativa.

Constituyen incuestionable aporte a las letras caucanas, payanesas y colombianas, pues condensan un trabajo limpio y franco de experiencias espirituales o vivencias reales, que buscan llegar al lector enmarcadas en lenguaje fluido, limpio y abierto.

Hace algunos días el reconocido y brillante escritor payanés Marco Antonio Valencia Calle, Licenciado en Literatura, Magíster en Filología Hispánica, Especialista en Pedagogía de la Lectura y la Escritura, Columnista de este Diario y Director de la Fundación Diario Amanecer, dio a la luz pública su obra “El Profesor Espantapájaros”, un bello relato que convoca a todos, especialmente a los niños y a las nuevas generaciones, a defender la naturaleza de esos inconsecuentes depredadores del medio ambiente.“

El Profesor Espantapájaros” saluda a sus alumnos y les dice…“yo creo que es importante que ustedes además de conocer aspectos de la fauna silvestre como sus características físicas, hábitos y comportamientos, conozcan el ecosistema que les permite vivir…”, y se trenza en unos diálogos amenos y elementales con sus discípulos para enseñarles el amor por la naturaleza, las aves, los animales, la flora y la fauna silvestre que los rodea.

Es toda una lección de ecología en un lenguaje sencillo y despojado de los formalismos de la alta literatura a la que nos tiene acostumbrados el autor, para que los niños asimilen el mensaje que éste pretende con su obra hacer llegar a las conciencias infantiles de nuestra sociedad.

Nos sumamos a los miles de aplausos recibidos por nuestro queridísimo amigo y colega Marco Antonio Valencia por su nueva salida intelectual, que refleja una vez más la virtuosidad de su espíritu literario.

domingo 29 de junio de 2008

¿Y LAS VACACIONES PARA QUÉ?

por: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Las vacaciones son para perder la virginidad. Para darle una vuelta al corazón, visitar a Dios, confesarse, auto-perdonarse y comulgar, si es que somos católicos.

Son para reír y para escribir poemas contra algo, en un cuaderno viejo en medio del desencanto o la felicidad, las tardes amarillas y el olor de las flores en los jardines del vecindario. Las vacaciones de medio año son para calentar el alma en alguna playa, una piscina de patio, en los potreros de la finca, en el calor del hogar, en compañía de los seres que amamos, en el regazo del ser que envejece a nuestro lado.

Las vacaciones son para descansar el cuerpo, la mente, el espíritu, las manos de los desafueros sociales y profesionales… y por supuesto, para escapar de las jaulas donde laboramos, estudiamos o simplemente estamos gran parte del año. En vacaciones hay que dejarse consentir de las personas que nos quieren; y amar y regalar ternuritas a quienes amamos. Incluso hay que aprovechar para perdonar a los jefes idiotas, los profesores imbéciles y los padres aburridos. Hay que dormir hasta tarde, olvidarse de las madrugadas, las agendas, las tareas… hacer locha y pereza…

Hay que elevar cometas, hacer muñecos en plastilina, jugar ajedrez, ordenar el cuarto, salir de casa, llamar y saludar a los viejos amigos, leer esos libros que nos aguardan, salir a caminar por los nuevos barrios de la ciudad.

Es posible quedarse en casa sentados haciendo nada, mirando un atardecer mientras escuchamos música; o asaltar la cocina y explorar el gusto y la imaginación con los ingredientes. O también dedicarse a ver las películas o la tele sin tregua. A veces cantar, disfrazarse y bailar brinda felicidad y oxigena el cuerpo.

Si quisieras recuperar algo perdido, las vacaciones sirven también para hacer deporte, e incluso se puede ir a un gimnasio, inscribirse a un club de montañismo o ir de vacaciones recreativas.
En vacaciones hay que visitar obligatoriamente a los abuelos, hablar con ellos, escuchar sus historias. En vacaciones hay que buscar novia, salir a pasear con el perro, darle una vuelta a la finca, ir al río… viajar a otras ciudades para conocer la vida y la ciudad donde habitan esos familiares que casi nunca vemos.

En vacaciones mira el cielo, respira despacio y haz lo que te de la real gana… siempre y cuando no te hagas daño, ni le hagas mal a nadie. El tiempo, las ideas y la felicidad son tuyos.
Disfruta.


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miércoles 25 de junio de 2008

LA TRAMPA

MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Un computador y los enredos virtuales que me ofrece interné son parte de mi cotidianidad. Y aunque me parece una maravilla vivir en estos tiempos para poder disfrutar los milagros tecnológicos, de igual manera reconozco que la red es una trampa, una adicción con nombres como: Chat, blog, web, o de comunidades virtuales como el H5, Myspace y Facebook.

Son miles las horas, que sin querer queriendo, se pierden frente a un computador en las relaciones virtuales. Por mayor esfuerzo que se haga para realizar actividades pro-activas y benéficas, por tener referencias interesantes, páginas seguras y amistades valiosas, y hasta cero tolerancia con iniciativas degenerantes al ser humano como la pornografía, la delincuencia, las cadenas de mensajes para ilusos y la mercadotecnia barata; la red, insisto, es un vicio que me ha robado no solo la identidad, sino el tiempo, las imaginación y la mente.

Es una maravilla conocer gente de todo el mundo a través del interné, charlar con ellos y tener acceso de manera personalizada con personajes de importancia internacional a través de Facebook; como lo es también, el poder crear de manera fácil, sin pagos adicionales un medio de comunicación tan poderoso (en la medida que tiene lectores a nivel mundial), un blog, una emisora o un periódico virtual, para decir, publicar y hacer lo que me da la gana sin someternos a la voluntad de empresarios tradicionales.

Es un prodigio saber que teniendo un computador puedo grabar un cedé de música, hacer y difundir una película, publicar un libro y vender mis productos artesanales a clientes del orbe; pero el costo, insisto si económicamente no es alto, es preocupante porque el tiempo se me va volando enganchado al sistema y la tecnología. Y ya sabemos que el tiempo es oro.

La experiencia con el blog www.popayancity.blogspot,com (un espacio en negro para opinar desde la ciudad blanca) me tiene feliz y asombrado. Es increíble que en cinco meses (marzo-junio) se tengan más de trece mil visitas. Y la experiencia en Facebook me tiene descrestado, pues a través de ella me escribo todos los días con oenegés, personajes, líderes, escritores y periodistas del mundo en búsqueda de relaciones en beneficio de mi trabajo.

Y desde Yahoo, puedo enviarle mensajes a casi tres mil personas de manera instantánea… pero a pesar de todo ello, me sigue “rayando la cabeza” el demasiado tiempo que debo invertir en estos menesteres, la adicción virtual, la perdida de mi privacidad y las trampas de ínter nauta en las que he caído. ¿quién podrá ayudarme?

lunes 16 de junio de 2008

COMENTARIO AL LIBRO EL PROFESOR ESPANTAPÁJAROS


Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos
que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal,
es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.
Friedrich Nietzsche

Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza.
Francis Bacon



El Profesor Espantapájaros


Marco Antonio, el adolescente amo en experiencia y alegría las enseñanzas de escultismo del otro niño-hombre Baden Powell, por este camino llego a ser uno de los pocos y primeros scouts en el Cauca a tener el honor de portar en su uniforme la insignia de Conservador de la naturaleza, un oso panda -especié en extinción- sobre una flor de lis. La memoria me trae el recuerdo agradable de verlo en su casa, a la madrugada, lleno de felicidad, el primer día que orgulloso portando la insignia, hicimos nuestro primer viaje de aventuras a Bogotá.
Marco Antonio, nos sorprende en cada momento que toma un lápiz y escribe. Sus poemas que le cantan a lo cotidiano que no lo es. Sus novelas que escriben al imaginario de su amada Popayán y de las personas en la valentía de ser, humano. Las columnas en lo justo de su ciudad, colocándolas las cosas en su dimensión para tomar correctivos, aún haciéndonos reír.
Ahora el escritor nos trae un cuento de niños que es y no lo es como en la historia de Momo, un cuento que le canta a la vez a la gloria de ser maestro, a la eternidad de la tierra como madre del hijo hombre, que se porta como un mal hijo, no cuidándola, pero por sobre todo a los lazos indescriptibles de la amistad. Es a su vez un canto a la felicidad rutinaria de la vida escolar con los amigos de la niñez, que al final son los mejores de la vida.
El Libro de Marco Antonio Valencia “El Profesor espantapájaros”, viene a ser todos y ninguno de los siguientes prodigios:
Es un cuento de aventuras, ya que cada intervención del protagonista es una lección de ingenio con viajes imaginarios.
Es un libro curioso, en que cada alusión a una característica inigualable o especial de un ser vivo despierta hambre de conocimiento.
Es una historia mágica porque la historia en sí relaciona otros mundos diferentes y únicos.
Es una lección poética de naturaleza, amándola a través del conocimiento.
Es un libro sencillo, corto, lo corto y bueno, doblemente bueno, pero también habla de los amigos, de la infancia, de los extraños y maravillosos seres que la providencia escogió para ser profesores, que se convierten en tus amigos
El poeta ha entendido como pocos que nuestra existencia misma depende del equilibrio delicado con el resto del planeta, que lo sacro junto con lo práctico está íntimamente relacionado, un visionario igual a los maestros de la Atlántida que hablaron antes que cayera el todopoderoso continente, de lo peligroso del manejo inapropiado de los poderes naturales. Y esto en su especialidad que solo se consigue educando, no como han enseñado que la educación son miles de tareas, lecciones de memoria, sino con risas, historias, el ejemplo personal, la fantasía. Un espejo del personaje del libro.

Lic. Gustavo Adolfo Constaín R.
Santiago de Cali, junio 12 de 2008 año de nuestro señor
moldergc@yahoo.com

sábado 14 de junio de 2008

IMAGENES LANZAMIENTO LIBRO


El escritor ilustró al público sobre lo difícil
que es hacer una carreta de literato y divirtió a los
asistentes con anécdotas sobre su oficio.



El grupo Musical del Sena, dirigido por Clara Ocampo
acompañó al autor de El Profesor Espantapájaros, con un soberbio concierto que incluyo entre su repertorio canciones como: razón de vivir, de Mercedos Sosa; usted, de Diego Torres; gotas de agua de Juanes, y te quiero tanto.



El poeta de la calle, Elvio Cáceres, le brindó un homenaje a Marco Antonio Valencia, declamando poemas dedicados a la defensa del Medio Ambiente, y en su generosidad, dijo que gracias al escritor Valencia, se había iniciado en la escrituras de poemas con esta temática

fotos 13 junio lanzamiento del libro EL PROFESOR ESPANTAPAJAROS


En la presentación del libro, acompañaron al escritor Marco Antonio Valencia
el filósofo Omar Lasso, la ambientalista Lucy Amparo Bastidas
y el escritor Gustavo Adolfo Constain, quienes hicieron las valoraciones
respectivas sobre el libro desde varios puntos de vista, que orientaron a los lectores
sobre los puntos más sobresalientes de la obra.


LLeno en su totalidad estuvo el auditorio de la Agencia Cultural del
Banco de la República de Popayán, en la presentación de esta obra que
busca cultiva en los niños y adolescentes la emoción por el conocimiento de la naturaleza
la fauna y la flora.




El pianista Henry Cubillos, presentó dos pienzas musicales de su propia autoria, para celebrar el lanzamiento del libro y acompañar al escritor, en su propuesta literaria en favor de la naturaleza en su denuncia contra los depredadores.




Momento esperado: la lectura del primer capítulo del libro por parte del autor. Quien estuvo acompñado de importantes personalidades de la cultura, la educación, los medioambientalistas, las autoridades, los amigos y familiares quienes recibieron la gratitud del autor por su asistencia a un evento mágico y especial en la vida de un escritor.




"Este libro es un llamado para ayudar a salvar el mundo, una invitación a convertirnos en los héreos de los ciudadanos del futuro, una oportunidad de conocer lo bello y lo sorprendente de nuestra naturaleza a través de la literatura, la cuenteria y la emoción de libros que narran y cuentan sobre el entorno de nuestra realidad".

domingo 8 de junio de 2008

el 13 de junio lanzamiento libro



INVITACIÓN
LA FUNDACIÓN
DIARIO AMANECER
INVITA
A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"EL PROFESOR
ESPANTAPÁJAROS"
DEL ESCRITOR
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
viernes 13 DE JUNIO
6:30 PM
AUDITORIO BAN-REPÚBLICA -POPAYÁN
"una enérgica denuncia contra los depredadores de la naturaleza
“Un libro maravilloso para los niños y jóvenes de Colombia”

“Una enérgica denuncia contra los depredadores del medio ambiente”

“Un paseo por los santuarios naturales más bellos e impresionantes del país”

jueves 5 de junio de 2008

DECLARACION DE AMOR POR EL ROCK

por MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE


Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.

Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.

La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.

Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.

Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.

Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.

Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…

El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.

Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.

Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.

Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.

DECLARACION DE AMOR POR EL ROCK

por MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE




Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.


Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.


La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.


Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.


Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.


Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.


Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…


El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.


Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.


Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.


Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.

viernes 23 de mayo de 2008

EL BAZAR DE LOS HIPÓCRITAS

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

Me levanto dispuesto a crear un mundo distinto. Cualquier día es perfecto para inventar, me asomo a la ventana, y recuerdo que en la biblioteca hay un libro que no he leído, una especie de novia abandonada que añora mis caricias.

El mundo tiene que ser inmaculado, transparente, casi blanco. Un pueblo con familias numerosas y perfectas, sin mongólicos, ni homosexuales, ni discapacitados, ni meretrices, ni abogados, ni fanáticos, ni comerciantes, ni torcidos, ni políticos, ni estafadores, ni uniformados, ni esquizofrénicos, ni poetastros, ni tarados, ni desplazados, ni extranjeros, ni negros, ni indios, ni comunistas, ni pobres, ni ancianos, ni apellidos rancios, ni… un reino perfecto, lleno de luz, riquezas e hipócritas por montón.

En este mundo, cuando la gente hable sus palabras serán de alabanzas, mimos y mentiras. Reinará la sutileza y las palabras disimuladas, se educará para la hipocresía, se idolatrará sin méritos a cualquiera, y se tirarán flores a los cerdos. Se estrechará la mano, se abrazará, se le sonreirá y se negará al otro antes de venderlo, negarlo y traicionarlo.

En mi mundo, el que diga la verdad, el que se atreva a criticar o cuestionar, el que pronuncie a destono una realidad, el que evidencie el dolor, la podredumbre, la pobreza, la incapacidad, la inseguridad, o el mal funcionamiento de las cosas, las instituciones o la gente, será desterrado, descalificado y silenciado.

En mi mundo se enseñará a hablar a espaldas, sin sostenerle a nadie; la universidad de la vida diplomará de chismosos, insinceros, embusteros, falsos, lambones, sapos y morrongos, al que quiera. Las mujeres controlaran la sinceridad de sus maridos a cantaleta limpia; los patrones tendrán controlada la lengua de sus empleados con amenazas; las iglesias y los medios de comunicación formarán la mentalidad de los falsos, de los judas, de los fariseos y fingidores. La ley y las autoridades será el terror de los que hablen con franqueza.

Seremos felices en las mentiras, porque todo será bueno, bello, seguro, feliz, excelente, de mermelada con rosas. Los periodistas serán lambones a morir, y las mentiras de los políticos que prometen y le dicen a todo “si”, no avergonzarán a sus hijos, ni siquiera a sus conciencias.
Me tomo un sorbo de café, me desperezo, me digo que ese mundo es imposible. Que ni siquiera cabe en la imaginación, que no vale la pena. Porque una sociedad sin críticos, sin debates, sin puntos de vista diferentes, sin verdades… es demasiada pobreza mental.

sábado 10 de mayo de 2008

NO TODAS LAS MADRES SON BUENAS

No todas las madres son bonitas ni todas son buenas. Hay madres malas, deficientes, descarriadas, descaradas, deschavetadas, putongas, delincuentes y hasta perversas. Mujeres que son un fiasco como progenitoras y en vez de dar alegría a un hogar dan vergüenza o lástima. Por ejemplo:
Hay mamás tan manipuladoras y torturantes que no dejan actuar ni pensar a sus hijos(as) por sí mismos, y son ellas las que deciden desde quien debe ser su novia o esposa, pasando por la carrera profesional a elegir, hasta la forma de vestir y el comportamiento de su hijo en cada acto de la vida, entre otras.
Hay mamás alcahuetas que permiten que sus hijos hagan y deshagan en este mundo como les dé la real gana. Les patrocinan las pataletas, las peleas, los vicios, los comportamientos estúpidos y delincuenciales por “puro amor” y terminan criando desadaptados sociales que todos rechazan y nadie quiere.
Hay mamás sobreprotectoras que no dejan hacer nada al pobre hijo. Si por ella fuera masticaban su comida y defecaban por él a la hora del estreñimiento. No consienten nada con su vástago, y todo le hacen y todo le dan. Y después no se preguntan porqué tienen hijos tan tontos e incapaces.
Hay madres de hogar que no respetan a sus hijos y sin importar la imagen de mujer sagrada pura e intocable (para sus hijos y marido), se dedican a gozar sus vidas de viejas libertinas y putongas delante de ellos o simulando dignidades que no poseen pero todos conocen. Viejas que no merecen respeto, consideración ni regalos porque han matado en sus hijos la ilusión y la imagen de una madre buena.
Hay mamás descuidadas que dejan tirados a sus hijos al cuidado de sirvientas o abuelitos desvalidos y ciegos, o se los tiran al papá y se olvidan de ellos para irse detrás de sus propias ilusiones o de cualquier tipo que les pinta pajaritos en el aire.
Hay mamás irresponsables e ignorantes que cuando no están embarazadas están fornicando para volver a quedar embarazadas. Mujeres que se dedican a parir y a parir sin atajos en medio de pobrezas escalofriantes sin pensar en el No futuro que tendrán sus hijos. O peor, que tienen hijos e hijos sin importarles saber quién es el padre.
Hay mamás analfabetas que descargan todas sus iras y culpas, traumas, sinsabores y tropiezos de la vida en sus hijos, y por eso todo el día les dan garrote como a violín prestado. Madres que no quieren a sus hijos, sino que los odian ya porque les dañó el cuerpo, las convirtió en madre soltera, las hizo renunciar a una carrera, o fue el motivo para tener que casarse.
Hay madres tan perversas que se hacen preñar solamente para agarrar marido, y luego, el pobre hijo se les convierte en estorbo, y peor si el tipo no cae en sus garras de vieja descocada, entonces se dedican a criarlos con sentimientos de venganzas para que un día maten a su padre.
Y así, hay mil madres más que no merecieron un saludo en el día de las madres. Y más les hubiera valido quedarse sin hijos como dice Nechi: “para andar felices por el mundo y emprender el oficio de parirse a sí mismas”.

sábado 26 de abril de 2008

EN MAYO DEL 2008: GRAN LANZAMIENTO

El Profesor espantapájaros
es la nueva novela del escritor
Marco Antonio Valencia, (Mayo 2008)
Una fuerte denuncia contra los depredadores de la naturaleza, un bello mensaje que nos invita a comprometernos con los nuevos retos y causas ambientales.

Un libro para niños y jóvenes de todas las edades.
Una aventura por todos los parques naturales colombianos.

Un homenaje a los docentes y guardaparques de Colombia que luchan para que tengamos un país mejor cada día de nuestras vidas.
Interesados pedidos al tel. 313-665 8538

OSCURO POR CLARITAS

por DONALDO MENDOZA
Reseñas de literatura caucana:

AUTOR: VALENCIA CALLE, Marco Antonio.
OBRA: Oscuro por claritas,
EDITORIAL: Trueque,
FECHA PUBLICACIÓN LIBRO: Popayán,2003

Marco Antonio Valencia C. (1967) es uno de los escritores jóvenes más reconocidos del Cauca. Los premios que ha recibido como poeta han echado un velo sobre el fabulador. En efecto, quienes lo conocemos desde su edad de escolar sabemos que su utopía más anhelada es el reconocimiento como narrador. “He sido un narrador desde mi niñez. La poesía llegó como un ejercicio de relajación después de largas jornadas de fabulación. Con algún desgano fui juntando líneas, y cuando tuve suficientes para un librito, las mandé a concurso, y me sonó la lira”.
Entre la ficción y la poesía está el Marco periodista. Antes de novelista y poeta Marco escribió cuentos y crónicas. La primera novela llegó con la madurez, a los 35 años, en 2002: Oscuro por claritas. ¿Por qué tan tarde? “Me atreví a escribirla cuando me sentí seguro de haber hallado la voz que buscaba. Fue providencial un precepto borgeano: ‘Para escribir es preciso olvidar todo lo leído’. Revelación que me salvó.”

El origen de lo narrado en Oscuro por claritas está señalado por la noticia del asesinato de Mauricio: “¡Anoche mataron a Mauricio!…” Enseguida advierte el lector que la narración no será lineal, el punto de vista está determinado por la técnica del flash back. En cuanto al tiempo de la narración, transcurre de prisa, como la vida de los jóvenes personajes que se agitan en la novela: dos de la mañana / a las siete / 4 de la tarde / un día después / por esos días…El tiempo de la historia sitúa el relato en lo qué pasó después del terremoto en 1983.

El tiempo gramatical es el pretérito imperfecto, matizado por el presente de los diálogos. A propósito, uno de los factores estilísticos que hacen de esta novela un ejercicio entretenido de lectura es el diálogo. El tiempo que aporta elementos para el tono de la narración es el ambiental, y qué mejor ambiente para esta historia de galopante tensión que la impenitente lluvia. Nos sitúa en un espacio que no puede ser otro que las calles, para unos personajes cuyas vidas no conocen otro sentido que el desenfreno: “las calles de aquí son para transitarlas…”.

El eje narrativo de la novela es el escrutinio a fin de descubrir quién mató a Mauricio. Sobre esa trama el noctámbulo narrador nos muestra las vidas privadas y secretas de los habitantes de la ciudad, cumpliéndose una paráfrasis de Paul Jonhson en Intelectuales (1998), sobre una idea de Rousseau: “Muy pocos llevamos vidas que soportarían sin mengua un escrutinio minucioso”. Lea la novela de Marco Valencia desde esa perspectiva, y hallará su pedacito de biografía.
Publicado por

lunes 14 de abril de 2008

El IDIOMA

por: MARCO ANTONIO VALENCIA*
valenciacalle@yahoo.com


Hay lingüistas que afirman que todas los idiomas provienen de la evolución de una única lengua original, pero hay quienes opinan lo contrario; lo cierto es que fue enorme la variedad de lenguas indígenas que encontraron los europeos cuando incursionaron en América; y se estima, que hoy, con la variedad de dialectos son más 6.500 las lenguas que se hablan en todo el mundo.
La demolingüistica, calcula que –en estos momentos- por razones de millones de hablantes, el mandarín, el idioma oficial de la China, es el más hablado en su condición de lengua materna; le siguen el español que se habla en Centro y gran parte de Suramérica, así como en España; luego está el inglés que se tiene como lengua natural en Norteamérica, Inglaterra, Suráfrica y Australia. Seguidos por el Árabe y el Hindi.

Los idiomas aprendidos (considerados como segunda lengua), en su orden de relevancia son el mandarín, el inglés, el hindi, el español, el ruso y el árabe. Y para hacer posible el entendimiento entre tanta multiplicidad de lenguas, culturas, redes, negocios y proyectos globalizados existen los diccionarios bilingües, la traducción automática a través de computadores, y la profesión de traductor; eso si, hay quienes prefieren leer todo en su lengua materna y sospechan de las traducciones. Por ejemplo, se dice que Simund Freud aprendió español para poder leer el Quijote en su lengua de origen.
Sobre el idioma español habría que decir que su nacimiento data de hace unos 10 siglos, pero su consolidación se ha dado en los últimos dos, y que sus reglas ortográficas se mantienen sin modificaciones desde 1815. Que su origen esta en latín, con raíces griegas, y posteriores influencias del árabe, el francés y el inglés.

Los guardianes de este idioma son los miembros de la Real Academia de la Lengua (RAE), que tiene 22 subsedes en América. El Español, es el cuarto idioma más hablado del mundo, estimándose en 400 millones el número de sus hablantes, y se calcula que a finales del siglo XXI, serán más de 500 millones.

Importante es igualmente anotar que el español tiene unas 83.500 palabras sin prefijos ni derivados (contra 100 mil del francés y 616.500 del inglés), pero que una persona normal utiliza entre 1500 y dos mil palabras para su comunicación cotidiana. Y el autor de referencia es Miguel de Cervantes Saavedra con su obra emblemática El Quijote de la Mancha; seguido por el colombiano Gabriel García Márquez.
*Mag. En Filología Hispánica.

lunes 7 de abril de 2008

LADRONES

por: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com

El Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce, cuenta que una noche alguien le solicitó a Voltaire que narrara una historia sobre ladrones, y el francés, figura clave de la ilustración, dijo: “Hubo una vez un Recaudador General de impuestos…” y se calló. - ¿y qué pasó?, le replicaron-; y el autor de “El tratado sobre la Tolerancia”, simplemente dijo: “Ese es el cuento”.

Los ladrones para apoderarse de lo ajeno usan artilugios, mañas varias y hasta la violencia. Y cualquiera a nuestro alrededor puede serlo. ¿Si en las universidades (claustros de la ética, el saber y la civilización) se roban las ideas entre científicos y humanistas, que podemos esperar de gente menos ilustrada y más hambrienta?

Hay ladronzuelos de tierras y monedas, pero también los hay de cosas importantes como los pensamientos, las historias, el corazón y hasta del alma. Los peores son aquellos capaces de robar el trabajo artístico e intelectual de otros, ladrones que no temen quedar en ridículo público por su ignorancia manilarga.

Los ladrones ya no solo roban en los supermercados, arrebatan carteras en las calles, se jalan el dinero de los cajeros automáticos, meten mano en los bolsillos ajenos, hurtan las claves de los correos electrónicos, las recetas culinarias, los secretos profesionales, si no que también son capaces de robarse los amores, los afectos, los amigos… y hasta el tiempo, como lo decía Platón.
El descredito de los políticos esta jurado por el uso de frases como “dentro del Estado el que no tranza no avanza”, el “como voy yo” (ce.ve.ye), “el miti-miti” y otras fórmulas de ladrones. Pero sin duda, es triste escucharle a gente educada y servidora del Estado “que es inocente de robo hasta que se le pruebe lo contrario”; y que la justicia hable de “ladrones de cuello blanco”, cuando el que se apropia de lo ajeno debería ser llamado “ladrón”, sin más eufemismos.

Como sociedad debemos revisar nuestra moral. Robar no puede ser una costumbre nacional. Es Jesús y no Judas el hombre a seguir. Descartes en El Discurso del Método proclamó la necesidad de fundamentar la claridad de nuestro pensar para no contradecirnos. No robar debe ser una actitud personal y la voluntad de todo un pueblo. Hay que dejarse de pretextos. Ser pobre no implica ser ladrón, y robando no se deja de ser pobre (aunque “algunos” pobres políticos intenten demostrar lo contrario).

martes 25 de marzo de 2008

GRACIAS SEMANASANTEROS!

por: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
valenciacalle@yahoo.com


Aunque, como muchos ya saben, estoy vetado por el presidente de la Junta Pro Semana Santa para asistir y reseñar sobre las actividades de esta organización, porque no escribo para los grandes medios (?), quiero desde este modesto periódico (sin permiso de nadie) manifestar mis felicitaciones a las personas que hicieron posible ese cruce de esplendor, arte y estética a través de las procesiones. La magnificencia y el compromiso demostrado por cada uno de ellos, hicieron que tuviéramos una Semana Santa en Popayán bellísima y sin precedentes.
Nunca me sentí más orgullo de ser payanés que esta semana contemplando sus procesiones. Tanta pasión y entusiasmo de parte de los cargueros, sahumadoras y toda esa multitud de semanasanteros(as) que trabajan para la excelencia manifiesta, motivan a vivir con solemnidad la tradición que más nos identifica y nos debe unir como habitantes de la ciudad blanca.
El mito que reza: “La Procesiones de Popayán son las más bellas del continente”, sigue vivo, es cierto y no cabe duda; el mundo entero pudo ser testigo de ello a través de las transmisiones de radio, televisión e interné que se hicieron tanto desde los medios locales, como desde la red de canales de televisión que reseñaron con lujo de referentes históricos cada una de las noches mágicas que extraños y payaneses pudimos vivir con la piel de gallina y nudos en la garganta.
Hay que destacar el trabajo de las mujeres, cada vez más denotativo y protagónico. Baluartes de belleza, compromiso y devoción que hacen de nuestra fiesta religiosa un asunto para la gracia de Dios, con un orgullo ajeno a la vanidad. Porque han sido, y son nuestras madres las que enseñan en casa el respeto y la necesidad de preservar un patrimonio que nos llena de orgullo.
Cada Procesión, al igual que cada acto litúrgico para el cual nuestros sacerdotes sacan a relucir toda la carga poética y significativa “de la pasión y muerte” del Cristo que nos identifica, permitieron seguir construyendo la ciudad amada y sin fronteras que año tras año, con devoción y admiración es visitada por miles de peregrinos.
Los foráneos, los emigrantes, la gente que ha llegado por azar para quedarse a vivir en Popayán, los turistas, los comerciantes y las nuevas generaciones han venido entendiendo que Las Procesiones son un asunto de cultura, pero también de profundas raíces religiosas que tenemos que apoyar y defender; y donde, si no se participa directamente, se respeta y admira sin vacilaciones. ¡Gracias semanasanteros!

martes 18 de marzo de 2008

EL CHISME

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
2006

Se cuenta con picardía, se recibe con una exclamación y los ojos abiertos. Se adereza con expresiones: “quién se lo iba a imaginar”, “que tal”, “se lo tenían bien guardado” (…) Llega a oídos de gente que los protagonistas desconocen, no importa: los chismes, corren, vuelan, no pagan pasajes, ni peajes, no tienen horarios, se riegan, es gratis, divierte, es un regalo social, hace amigos, genera confianza: “a ti te cuento, porque sé que no se lo vas a contar a nadie”, “te cuento, pero no me vas hacer quedar mal”.

“Aquí entre nos”, un secreto que se convierte en chisme se vuelve historia con vida propia, corre de boca en boca, atraviesa paredes, oficinas, casas, calles, no pide permiso; se confunde por ahí, entre las minifaldas y el tinto; se retuerce por ser contado, por volverse a contar y divertir. Sirve para intrigar, para iniciar una conversación, para tener la disculpa de una llamada, un Chat, un e-mail, para acompañar una cena donde no hay nada que decir.
El chisme hace gárgaras en la vida de más de uno. Se retroalimenta con otras historias, hincha lenguas, se distorsiona y se disecciona en la mesa de muchos, se degusta en el paladar del viperino. Los bocones se nutren. Los metiches soban sus manos…

El chisme se vuelve noticia, crónica social, tema de cóctel, materia de discusión, se reinventa en los cafés, de él se hace chiste en los billares y en el parque, se vuelve hazaña, mito, leyenda, historia urbana, caricatura, asunto de opinión, editoriales y discusiones…
Pero el chisme también sirve para mancillar famas, acabar reputaciones; para malograr amores, para dañar al otro, para exorcizar envidias, para demostrar lo mala gente que somos, lo burleteros que podemos llegar a ser, lo peor de notros mismos…

LAS VACAS SAGRADAS ( II )

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

Nadie puede negar que hay vaquitas sagradas buenas gentes, responsables y hasta agradables que ejercen liderazgo positivo, pero la mayoría son inmamables y temibles.

Las vacas sagradas negativas se creen la mamá de todos los pollitos. Se las dan de importantes y creen que son intocables hasta de la mano de Dios, pero se les olvida un proverbio que ya les tiene señalado el destino: a todo cochino (marrano) le llega su día de San Valentín.
Las vacas sagradas, además de tener ego de insoportables creen que tienen privilegios incuestionables, y se las dan de superimportantes e imprescindibles en sus nichos sociales. Creen que nadie les puede cuestionar, asesorar, recomendar y mucho menos despedir por fijar sus patas de animal en alguna embarrada. Meten la cucharada o el hocico en todo, intimidan a todos incluyendo a los jefes, y ante su presencia muchos bajan la cerviz, no por respeto sino para evitarlo.

Una vaca sagrada es siempre un problema, es difícil motivarlos para capacitarse e invitarlos a realizar cambios para brindar mejores servicios porque ni siquiera lo intentan. Pero dicen que de las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas, entonces, frente a la tozudez bobina de estos animales hay hacerles entender que si bien todos somos importantes, nadie es imprescindible, y para ello se tienen armas como la jubilación, la indemnización, los trasladarlos, el despido o el desprecio.

Bueno, despedir una vaca sagrada del trabajo no es tan fácil como hacer hamburguesas. Generalmente estas alimañas sociales suelen tener en el bolsillo muy buenas relaciones sociales y políticas que los sostiene en el poder como infiltrados, de allí su seguridad y vanagloria. A veces tienen platica heredada, y otras algún título nobiliario cuando no uno académico que los avale como “doptores de la santa madre iglesia”. Una vaca sagrada en un colegio o universidad es más dañina que un terremoto: sus proyectos de vida están encaminadas a impedir que surjan nuevas investigaciones, se creen los únicos inteligentes, capaces e importantes, y por ello todo alrededor de ellos se estanca, y si por casualidad surge algo notorio debe llevar su firma, ganando indulgencias muchas veces con camándula ajena.

Cuando la vaca sagrada es el jefe, la cosa se complica porque usualmente su palabra es única y venerable, sus ideas son leyes universales y no se les puede contradecir. Su voz no pide favores sino que grita órdenes, y sus órdenes son incuestionables, y por tanto, la salud mental de todos sus subalternos se pone en riesgo.

Pero encontrarse una vaca sagrada con “fiebre de vaca loca”, es el acabose. Las vacas locas se dan contra las paredes, babean con ojos de violador sexual, se despachan con diarreas imparables y se le tiran a todo el mundo encima. Ojala a usted, amigo lector, no le toque convivir con “una tragedia” de éstas. De todas maneras pregúntese ¿Hay en su lugar de trabajo vacas sagradas? ¿Es usted una vaca sagrada positiva o negativa?

LAS VACAS SAGRADAS

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

A las personas intocables de un grupo social, se les dice “vacas sagradas”. Y frente a ellos, el resto de parroquianos, como si fuéramos hindús, no podemos ni siquiera mirarle a los ojos, hacerle un reclamo o desconfiar de sus incapacidades.
Al menos en la India, la leche de una vaca sagrada es dadora de vida, pero por acá, estos reyezuelos inmamables son pura malaleche. Y se caracterizan por ser rosqueros, mafiosos, politiqueros, amigos del nepotismo, la dedocracia, el trafico de influencias, violadores de normas y ordenes en oficinas, empresas, barrios, etc.
En la India las vacas no le proporcionan al hombre ni leche, ni carne, ni cuero. Por allá las vacas son consideradas familia, y cuando muere una, la lloran como a la madre que los amamantó. Cuando se enferman, se ora y cuando nace una, hay fiesta. Entre nosotros, los occidentales, la cosa es distinta. Cuando se muere una “vaca sagrada” lloramos pero de la alegría; cuando se enferman, oramos para que se mueran rapidito, y cuando nace una en la empresa donde laboramos, empezamos a lamentarnos. Y si en la India tener una vaca sagrada es una bendición, entre nosotros, “un animal de estos” es un calvario, una aberración laboral, sindical, politiquero, o lo que sea.
Para lo único que sirven una vaca cebú de la India, es para parir bueyes de tracción. Por acá, las vacas sagradas son igual de inútiles, y lo único que jalonan son problemas para el resto de los mortales que tienen que aguantárselos: ya por borrachos, ya por incumplidos, por morbosos, por viejos gagás, malgeniados o porque siempre se resisten a cualquier cambio, así sea el cambio de clima.
Las vacas cebú aguantan cualquier situación posible. A las vacas sagradas de nosotros, provoca matarlas por inaguantables, porque no dejan sobresalir a los demás, empobrecen las empresas por su terquedad; y lo peor, no se mueren ni se jubilan nunca. Al menos en la India el excremento de las vacas sirve como fertilizante o combustible. Por acá, ojala sirviera para algo la caca y el blablablá de éstos animales tan abominables.
Las vacas sagradas miran por encima del hombro al resto de los mortales. Algunas de ellas se creen “crema y nata” de una sociedad. O peor: tuertos en un país de ciegos. Y las hay de dos clases: las inanes e incapaces, y las incapaces con iniciativa. Las vacas con iniciativa son una pesadilla, abundan en universidades y sindicatos y son gente que para hacerse notar regañan a todos en las asambleas por cualquier cosa. Ofrecen discursos y conferencias ridículas, asisten a cócteles de todo tipo, y pretenden que todos rían de sus proezas, mentiras y guachadas varias.
Las vacas sagradas de la India como las de por acá, se saben imprescindibles, importantes e intocables. Mejor dicho, se sienten como “la última cocacola del desierto” y son de fácil identificación: tienen contratos indefinidos, amigos o familiares en el poder que los protege, las cosas se hacen a su manera, no aceptan trabajo extra, llegan tarde, hablan mucho de lo que hicieron un día y ya no hacen, son descomedidos, cuestionan los cambios, no proponen nada, entorpecen todo, su voz quiere ser la última palabra, se creen superiores, su ley es la del menor esfuerzo; pero sobre todo, son un problema para todo y para todos. Y como cualquier vaca silvestre, suelen tirarse en un santiamén, cualquier pastal por paraíso que sea.

DEL QUIJOTE Y SUS AMIGOS

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

Dice Gabriel García Márquez en su libro “Vivir para contarla”: “…mi lectura del Quijote me pareció siempre un capítulo aparte, porque no me causo la conmoción prevista por el maestro Casalins. Me aburrían las peroratas sabias del caballero andante y no me hacían la menor gracia las burradas del escudero, hasta el extremo de pensar que no era el mismo libro de que tanto se hablaba. Sin embargo, me dije que un maestro tan sabio como el nuestro no podía equivocarse, y me esforcé por tragármelo como un purgante a cucharadas. Hice otras tentativas en el bachillerato, donde tuve que estudiarlo como tarea obligatoria, y lo aborrecí sin remedio, hasta que un amigo me aconsejó que lo pusiera en la repisa del inodoro y tratara de leerlo mientas cumplía con mis deberes cotidianos. Sólo así lo descubrí, como una deflagración, y lo gocé al derecho y al revés hasta recitar de memoria episodios enteros.”

Pues yo pienso lo mismo. Miguel de Cervantes Saavedra y su Quijote son un ladrillo inmamable. Una pesadilla sin fin, una contrariedad que nos vacuna de por vida para odiar la lectura, la escritura, la clase de español y a los profesores de literatura.

Jamás entenderé esa terquedad de algunos docentes por hacer sufrir a sus estudiantes de bachillerato haciéndonos leer obras de la literatura española como El Quijote, La Celestina, El Mío Cid, El Lazarillo de Tormes y obras de Luís de Góngora, Francisco Quevedo, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, y en fin, todos esos escritores de la rancia España, que hasta la generación del 27, y siendo sinceros, lo único que producen en la juventud de hoy, son largos bostezos ( y de pronto hasta madrazos).

Obras malucas que fueron escritas en un lenguaje anacrónico, con historias de épocas aburridas, difíciles de leer, y para nada interesantes. Un curso de literatura española para los estudiantes de nuestro tiempo es un infierno, y los docentes parecen no haberse dado cuenta de ello, a menos que les guste el papel de verdugos académicos o de sicarios intelectuales.
Ya es hora de que los maestros dejen de recitar cantaletas defendiendo a los autores del canon literario, o de libros que incluso ellos mismos ni siquiera han leído (porque no se consiguen buenas ediciones). Muchos profes llegan a las aulas de clase diciendo que esos libros –sin leerlos- son excelentes porque otros libros dicen que lo son.

Leer al enmohecido Miguel de Cervantes enferma y da menos nauseas un domingo con dos mil ejercicios de trigonometría que sentarse a leer dos capítulos con las historias de ese gordo mentecato llamado Sancho y ese flaco deschavetado llamado Don Quijote. Y pienso que un maestro que insista mucho en la lectura de esos libracos “es sospechoso” y buen provecho le haría visitar una biblioteca de autores contemporáneos.

Ahora, otra perla: Si hay que leerlos por razones de fe, entonces me parece perverso leer autores clásicos de la literatura en ediciones piratas, resumes de interné o análisis prefabricados de dos mil pesos, que es lo que leen en los colegios, seamos sinceros.

A Miguel Cervantes y sus amigos se les acabó la gasolina con la llegada del siglo XXI. Nuestra gente quiere leer otras cosas y los maestros de literatura, debemos darnos por enterado de ello si pretendemos cultivar lectores.

Enseñar el hábito de la lectura no es fácil, ganarse el respeto de los jóvenes menos; pero con esos libracos, como el tal Quijote y sus amigos, que saben más feo que un purgante, nada se consigue. ¿Usted qué dice?

LOS BRUJOS DE PATIA

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA

Me cuentan Los Mayores que en Patía había negros que lograban hacer pactos efectivos con el diablo. Que a cambio de riqueza y poderes hipnóticos para conseguir ganado o mujeres ajenas, le entregaban su alma al diablo en un rito que se llama empautamiento.

Me cuentan también, que había brujos capaces de atrapar el alma de sus enemigos en una vasija para luego enterrarlos hasta que el cliente se volviera loco, o que ponían esas vasijas al horno para que el embrujado padeciera ataques de epilepsia. O peor aún, que tiraban la vasija al río y la persona, cual judío errante, vagaba por el mundo hasta morir.

Que los brujos de Patía eran capaces de “llamar al susto”, apoyados en rezos y bebedizos de aguardiente con ajo y tabaco, para impedir que la gente se muera cuando tiene el alma ausente porque alguien los asustó cuando dormía.

Que impedían que una persona se muriera por culpa de las “almas detentes”, pues cuando estas tocan con su frío, la gente se enferma con mareos, fiebres y diarreas hasta secarlas por dentro, porque el frío de los muertos seca la sangre de los humanos. Y explican que “el alma detente”, es aquella del difunto que se fue si ser todavía su hora por causa de un asesinato inesperado, como suele ocurrir en las venganzas familiares. Y que dejan de ser detentes cuando muere el asesino o le llega la hora de verdad.

Me cuentan además, que armaban filtros de amor con sangre de menstruación. Y de esta manera el hombre que lo bebía quedaba bajo el dominio infinito por la mujer que lo deseaba. Que enseñaban a las mujeres embarazadas a comer mucho ají y tomar copitas de aguardiente para que sus hijos le salieran bravos. Y decían que si por casualidad una madre escuchaba llorar a su hijo en el vientre, no podía decírselo a nadie porque entonces, nacían mongólicos.

Eran brujos sabios con poderes infinitos traídos de ultramar. Y que la gente blanca de la montaña los buscaba mucho para ligar sus hijos con manteca de oso y savia de chonta, para que así fueran invencibles ante los dolores y las enfermedades de la vida. Y que de igual manera eran los encargados de ayudar a bien morir a los ligados que “eran duros de matar” rascándoles el dedo corazón y dándoles agüita de azúcar para que descansaran al fin.

Yo no sé si usted, amigo lector, pueda creer en esas cosas, pero lo cierto es que hacen parte de la mitología y las historia de Patía, un municipio al sur y a dos horas de Popayán. Creado por negros cimarrones venidos de África, pasando por Haití, los jardines de la magia negra.

Yo no sé si todavía se practican empautamientos, existan brujos tan poderosos y creencias tan extravagantes para los blancos ajenos a la historia de los pueblos. Pero de allí venimos, de allí es mi sangre y son mis antepasados. ¿Sabes algo de tus ancestros, de la historia de tu familia? ¿de la sangre que te corre, los genes que te alimentan? No te dé miedo, es hora de explorar…

JOVENES: MODELOS PARA ARMAR

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

“Me llamo Eleonora y tengo 21 años. Mi papá me trata como a una niña pero yo dejé de ser virgen cuando tenía 13, es más, ya tengo un aborto encima y mis papás no lo saben. Mi hermano estudia economía, tiene 19 años y mi papá no se imagina que fuma marihuana y que por eso lo han metido dos veces a un calabozo y lejos está de enterarse que perdió el semestre pasado por inasistencia”.

Los papás ven lo que quieren ver y escuchan lo que quieren escuchar y el resto del tiempo se la pasan en sus trotes, en sus escenarios y teatros: amasando fortunas, hablando con sus amigos, apostándole a la cotidianidad, jugando sus enredos de adultos.

Mis papás creen que no sabemos que ellos ya no tienen relaciones y viven aparentando un matrimonio de risas frente a nosotros. Mi papá cree que nosotros no sabemos lo mal que la pasa en el trabajo por culpa de jefe, el tirano. Y mi mamá cree que nosotros no sabemos que tiene de novio a su jefe...

Los papás no creen que uno sea bobo, pero tampoco sospechan que de bobo no tenemos un pelo. Ellos nos dan la vida, la ternura y la compota. Nos ven nacer, crecer en sus brazos, pero sin darse cuenta ellos, nosotros ya hemos inventado vida aparte. Mejor dicho, con la adolescencia hemos comenzamos a vivir doble personalidad. Una con ellos, en la casa, con sus costumbres y tradiciones, en el comedor, los fines de semana, etc.; y otra vida es la que tenemos con los amigos y amigas, en la calle, los bares, el colegio, las residencias y la universidad. Una vida al extremo, irresponsable, de desafíos, de velocidad, en fin.

Así como los adultos tienen sus juegos y encartes para subsistir. Los jóvenes igual, vivimos nuestros cruces y aventuras extrañas. A veces nos toca cambiar las ropas e inventar cosas para llegar a horas puntuales, evitar el olor a tabaco o el trago, decir que estamos durmiendo en la casa de una amiga, una tía alcahueta o que la fiesta es en una finca lejana y se varó el carro, y así otro millón de mentiras y de disculpas para tranquilizarlos.

A veces los papás nos pillan en la doble vida, pero generalmente ya es tarde. A veces se enteran por boca de chismosos que somos drogaditos, alcohólicos, gigolós o prostitutas. A veces el embarazo no se puede ocultar, o de la universidad (o el colegio) llaman a preguntar por qué no hemos vuelto. A veces la policía los llama para decirles que nos estrellamos y estamos muertos en la vía porque andábamos a doscientos kilómetros por hora y drogados, o que por culpa de una sobredosis en la discoteca tal…estamos fritos. A veces nos pillan cuando nos arrestan porque matamos a otra persona cuando nos divertíamos por ahí.

Si, así es la vida de muchos jóvenes. No siempre tan trágica y delincuencial, pero sí de una vida doble. De una hipocresía constante, un disfraz de carnaval continuo, dos caras, dos destinos, un ángel, un demonio. Una mentirita sin querer queriendo…

¿Qué está haciendo tu hijo(a) a esta hora? ¿Con quién duerme? ¿Qué consume? ¿Cómo va en el colegio o la U? ¿Qué sabe él o ella de la vida? ¿Qué ya vivió y no te has dado cuenta? (valenciacalle@hotmail.com)

¡DECLARACION DE AMOR!

POR: MARCO ANTONIO VALENCIACALLE

(Este texto es para ti. Es mi pensar y mi querer)

A todos nos llega el día de enamorarnos. Y entonces queremos que la humanidad sea buena y hacer parte del equipo de la gente bella, de los que hacen el bien, de los que desean la felicidad de todo el mundo, de los que regalan sonrisas, cuidan los niños ajenos y no tiran basuras en las calles. Es algo irracional, una experiencia extraña pero grata. Una noticia que queremos compartir con el resto del mundo y deseamos tener la replata para halagar con todo lo comprable a esa persona que nos alegra los días. Pero como si fuera poco, este amor me hace sentir tan invencible y capaz, que los imposibles en la razón se conviertieron en nimiedades, y así puedo ofrecerte un pedazo de luna, dos estrellas, un viaje al fin del universo, decirte que te amaré para siempre y que serás la única persona importante en mi vida, el resto de la vida.
Me agrada estar enamorado, y quisiera que todos los que me rodean sintieran y vivieran esta felicidad tan extraña y emocionante que me recorre el cuerpo y los pliegues del corazón. Este aroma suave que se apoderó de mis días y se refleja en mi sonrisa. Cuando me levanto, y te recuerdo amor, mi alma desea con todo su fuerza, que todos, en este planeta llamada tierra, ojala, en algún momento de su existencia, pudieran vivir siquiera un pedacito de esta felicidad tan grande, bella y especial que me cobija. Amarte a ti, es amar la vida. Amarme a mí. No querer la guerra, respetar la vida.
Desde que te conocí, sin querer mis costumbres han cambiado. Ahora me acicalo para ti, y mi cuerpo me lo agradece. La vanidad ha vuelto a mí y me he sorprendido mirándome al espejo horas y horas, recordando tu mirada; y cuando nuestros ojos se cruzan un drama de emociones extrañas me recorre el cuerpo, me nubla la mente, me ahoga la sangre, y una excitación suavecita me traslada al mundo del ensueño.
Me he sorprendido de regreso a casa en estado de felicidad total, a pesar de todo, y mejor aun, tatareando canciones de esperanzas y extraordinarias emociones.
Amor, has despertado inquietudes que creí dormidas para siempre, o que no existían en mi vida. Ahora, cuando te veo, cuando te pienso, cuando hablamos, esa mezcla de sentimientos me hace un ser superior. No sé como ni en qué, pero superior. Tal vez antes vivía por vivir, actuaba distraído y nada ni nadie me importaba, ahora en cambio, todo es un como un sueño. Y en él, estamos los dos.
No ando entregando mis sentimientos a la suerte o a cualquiera. Te estoy proponiendo recuperar el tiempo, darnos una oportunidad. La historia del mundo nos habla de miles y miles de amores fragmentados, tristes o muertos antes de nacer por la timidez de la gente para expresarse. O tal vez, por falta de oportunidades. Por eso, te invito desde la ternura a conversar, a construir una relación sólida, a darnos un beso de esos que hacen llover, despertar un volcán, cambiar el mundo.


*Recorte esta carta y désela a su ser amado, o a la persona que le gusta.

EL MUSEO EDGAR NEGRET

En Popayán existe
EL “CEMENTERIO” IBEROAMERICANO DE ARTE MODERNO

Marco Antonio Valencia Calle

Lo comenzaron a construir en 1984, y lo inauguraron en 1994 con el pomposo nombre de Museo Iberoamericano de Arte Moderno y Casa Museo Negret.
Pero desafortunadamente, en el año 2004, es un “cementerio de arte abandonado por el estado” a pesar de sus valiosas obras pictóricas y esculturas, inigualables y únicas en el país.
Pocos saben que con el conjunto de las firmas del listado de los 68 autores (de todo el mundo) de la colección privada que el escultor Edgar Negrét donó (además de 16 obras personales) salvarían las finanzas del municipio de Popayán; pero como una paradoja, dicen, el municipio no tiene cómo hacerse cargo de la totalidad de los gastos de este museo.
Sus puertas están cerradas para el público desde julio del año 2004; y hoy en día el aseador oficia de: celador, administrador, jardinero, curador, secretario y de vez en cuando, le limpia el moho y el polvo con la escoba de barrer el patio a los cuadros, y a unas paredes que extrañamente siempre están mojadas para desmadre de las obras.
Su ex directora, Victoria Ordóñez, a la única persona que parece interesarle la suerte del Museo, lleva más de seis meses con un montón de carpetas por oficinas del gobierno y amigos de la cultura buscando la renovación de su contrato, además de recursos para atender las necesidades básicas como los servicios públicos; denunciando anomalías y presentando propuestas de trabajo para hacer funcional este espacio cultural, pero nadie quiere hacerse cargo de semejante cementerio.
Primero, el Museo necesita presupuesto propio para funcionar con normalidad. Es decir que el municipio de Popayán, su dueño, debería girarle como mínimo 48 millones de pesos anuales.
egundo: Victoria Ordóñez dice que los vecinos del museo, de manera abusiva, sin consultar la curaduría municipal han construido edificios aledaños que perjudican la estética y la arquitectura de un Centro Cultural como éste, y nadie dice, ni hace nada.
Tercero: muchas obras pictóricas necesitan restauración urgente para salvarlas del gorgojo y la humedad.
Y, Cuarto; hace falta una política cultural e institucional de promoción dinámica para que el museo sea visitado de manera permanente por propios y extraños.

PROPUESTAS PARA SALVARLO
Al Museo lo crearon una comisión de ciudadanos notables a través de una Fundación, que con los años se volvió fantasma y hoy en día nadie sabe quienes son, ni dónde están.
Por lo tanto, le corresponde al Municipio de Popayán tomar medidas urgentes que permitan recuperar este bien inmueble y sus obras, para la ciudad y el turismo.
Hay quienes proponen que sea entregado en comodato a una ONG cultural, otros dicen que lo mejor sería entregárselo mediante algún convenio a la Facultad de Artes de la Universidad del Cauca. Se propone también que se organice la Fundación inicial para que decida su destino, o que sencillamente el municipio asuma su responsabilidad nombrando un director y destinando el presupuesto que se necesita. Y no falta, por supuesto, aquellas voces críticas opinando que lo mejor es cerrarlo, donar las obras a la nación y vender la casa.

lunes 17 de marzo de 2008

¿Y LOS MOTO-TAXISTAS QUÉ?

El transporte público de taxis debe mejorar: no es agradable subirse a vehículos viejos. Ni viajar con choferes incultos que no respetan al pasajero, la urbanidad, ni las normas de transito. Ni con taxistas que se niegan a ir a ciertos barrios, ni con abusadores de precios, y mucho menos con ladrones que le hacen “tour millonario” a los turistas llevándolos por las vías más lejanas.

Para los taxistas es grave que personas particulares hagan transporte pirata; Que cada tanto les suban el precio de la gasolina y los peajes y ellos no puedan incrementar tarifas; Que a la valla vial no se le haga mantenimiento y sus carros se dañen por tanto hueco; Que los atraquen y maten con facilidad; Que les impongan pico y placa. Y para completar, que aparezcan motociclistas ofreciendo transporte público para hacerles la competencia.

Pero mucho ojo, los mototaxistas no son enemigos, tienen que respetarlos y no agredirlos. Lo que si tienen que hacer, es exigir legalizar el servicio de moto-taxis para que todos tengas las mismas reglas, los mismos impuestos, las mismas condiciones y responsabilidades frente al estado. Estamos en una sociedad libre para crear empresa, y los taxis y buses tradicionales no pueden ser exclusivos de un servicio que han venido realizando con deficiencias. Y frente a un fenómeno cada día más popular ya nada vale. Lo mejor es exigir que las motos se legalicen para ponerlos en cintura; y ustedes a mejorar el servicio que ya prestan.

Los mototaxistas nacieron por necesidad de transporte en veredas lejanas y para aliviar la falta de trabajo de unos, pero ahora es negocio, y está sirviendo para aumentar la riqueza de muchos que ya compraron motos y contrataron conductores. Manejan altos ingresos, financiaron campañas políticas. Son visibles, y fuente de empleo.

Por eso, el Estado debe ponerles impuestos, obligarlos a organizarse, pagar peajes, placas especiales, condiciones severas para otorgar licencia a conductores, pedirles seguros de vida adicionales al tradicional, fijarles tiempos de reposición de vehículo, ponerles pico y placa, fijarles zonas y sectores de trabajo, fijar cupos por ciudades y por empresas, etc. etc.

Basta ya de peleas entre transportadores por este fenómeno. Allá las personas que por necesidad o por ahorrarse dos pesos son capaces de arriesgar su vida subiéndose a una peligrosa moto con un conductor desconocido. Que las autoridades pongan orden y cultura ciudadana.

lunes 10 de marzo de 2008

¿Y QUIÉN ES BELKIS?

Belkis es gracia, alegría, espontaneidad, coquetería, dulzura y risa cantarina los sábados en la madrugada cuando prendo la radio. Y ya todos sabemos que la risa produce bienestar anímico, baja el estrés, disminuye el colesterol, suaviza la digestión estomacal, ejercita los músculos abdominales y del rostro, aplaca la ira y contribuye a una actitud mental positiva para alejar la enfermedades.
Belkis es la compañera de fórmula de Eliecer León en “Amanecer en Piyama”, un programa de Radio Súper. No conozco en persona a la risueña presentadora, incluso hasta confieso que me da “un poco de cosita” llegar a conocerla porque ya tengo imaginada su figura, su belleza y su personalidad por el tono de la voz y la chispa de su risa cuando interactúa con los oyentes.
Don Eliecer es un hombre carismático, bien informado, recursivo, de voz amable y querendona, que ha hecho de su programa una institución lúdica e importante para la radio caucana; pero son las risotadas de la Belkis lo que me seduce a madrugar.
Y por lo tanto, me confieso el admirador número uno de la Belkis (que bien puede escribirse Velquis con q, o Belquix con be y equis), pero lo que realmente me emociona es la espontaneidad de su voz y la franqueza de su risa. Una risa contagiosa, llena de alegría, que anima y hace soñar…
Las risotadas de la Belkis me aceleran el pulso y el ritmo cardiaco, y gracias a la alegría con la que esta chica conduce sus entrevistas y saluda a sus cientos de oyentes que la llaman por teléfono, libero endorfinas por montones y mis arterias coronarias mantienen su elasticidad. Reírme con las cosas que se dicen y pasan en el programa es un placer casi gratis, y cuando lo hago siento que mi espíritu se deshace de las angustias y temores de la semana.
Ya quisiera yo, escuchar más programas como este todos los días, programas que me hagan mover más de 60 músculos en la cara al reír y hagan sentir orgulloso de lo que somos. Que me seduzcan con la originalidad y sencillez de sus conductores y oyentes. Programas donde se promueva el talento artístico y musical de la gente que asiste a cantar en vivo a través de la radio. Ya quisiera yo, escuchar otro programa radial con tantas llamadas al aire como las que reciben Belquis y Don Eliecer, y poder reír más, mucho más, y poder tener más pedacitos de paz y buen humor en medio de los conflictos terrenales que los colombianos padecemos. Gracias Belkis, Gracias Don Eliecer!

domingo 9 de marzo de 2008

LOS RITOS


Los indígenas chimilas creían que si alguien olvidaba a sus muertos, y no ofrecía para ellos el fuego y las oraciones que necesitaban para aliviar su alma en el más allá, estos estaban en capacidad de enviar desgracias y enfermedades a sus sobrevivientes. Los taironas, emberas y cunas, creían en la existencia de las dos casas, y por eso enterraban a los muertos en las mismas casas que le servían de habitación. Los negros de San Basilio de Palenque se reúnen alrededor del finado en cantos, lamentos, bailes, comidas y un tambor por nueve días para ayudarle a encontrar el camino al otro lado. Cuando los españoles llegaron a América se estremecían al pensar que podían ser enterrados en lugares no bendecidos, y por eso andaban con curas a bordo, y construían iglesias para ser enterrados en sus atrios. En la colonia, la gente dejaba en su testamento partidas suficientes para sus honras fúnebres y una buena cantidad de misas a su nombre. Y hoy, dentro del presupuesto familiar mensual se deja para pagar lotes y servicios funerarios prepagos, como un asunto de previsión y vida moderna organizada.


En el siglo XVIII se dejaron de usar las iglesias como cementerios al descubrir que es un error de sanidad y son focos de epidemias, tenerlos en zonas urbanas, entonces se imponen “los camposantos” extramuros en América. Y desde esa época gente adinerada y algunos grupos sociales, comenzaron a construir mausoleos, estatuas y monumentos para honrar y perpetuar la memoria de sus muertos. Aquellos lugares de tragedias naturales son declarados camposantos; y en muchas ciudades del mundo es común encontrar esculturas en memoria de masacres, magnicidios y genocidios, para denunciar y no olvidar las muertes violentas que nos aterran.


Los ritos a la muerte, son valoraciones a la vida individual o colectiva. Son ceremonias, palabras, actos, instrumentos y personas reunidas para convocar fuerzas internas y sobrenaturales. Se realizan en fechas especiales para expresar intenciones delicadas de definir, y han hecho parte de todas las sociedades del universo en todo tiempo y lugar.


La vida, en su cotidianidad, esta llena de ritos de todos los talantes. Una fiesta, un brindis, una misa, una ofrenda es un rito. Son necesarios para trascender, renovarse, pasar la página y convocar nuevos augurios.

miércoles 27 de febrero de 2008

Municipios y gestión cultural

Ahora que estamos comiendo esperanzas nuevas con alcaldes y gobernador recién elegidos, es bueno comentar la necesidad de invertir en cultura para salir del subdesarrollo y la violencia en nuestros territorios. Todos saben de la valía de tener ciudadanos cultos e ilustrados, pero pocos saben que la cultura no nace por generación espontanea, ni es producto de la pobreza o la politiquería. La cultura es quizá el bien más preciado de todos los pueblos, y es un proceso de formación que se inicia en casa, se fomenta en el colegio y se fortalece, necesariamente con políticas del estado.

Los alcaldes deben invertir en cultura tanto como invierten en deporte. Deben fomentar concursos para motivar las vocaciones y financiar todas aquellas expresiones del cuerpo, la mente y el espíritu que hacen grande a un pueblo, frente a otros pueblos.

Las instituciones educativas, si bien es cierto son los motores de la vida cultural y deportiva de muchos municipios, y los maestros dedican tiempo a fomentar el amor por las artes, necesitan más apoyo, recursos, incentivos y acompañamiento del Estado.

Nunca vamos a tener escritores ni músicos importantes, si ilusionamos a los niños para que sean artistas, pero una vez que son adultos no los apoyamos para sacar avante sus productos culturales fuera de las fronteras de nuestros municipios, y lo poco que se hace, lo logran con las uñas.

Las nuevas administraciones municipales deben ser muy conscientes de su responsabilidad con la cultura, y por lo tanto no pueden convertir los cargos de los entes culturales en puestos de corbata, nombrando a gente que no tienen ni idea de lo que es hacer gestión cultural.
Una persona que trabaja en una institución cultural, llámese Casa de la Cultura, Coordinación cultural o biblioteca municipal debe estar preparada conceptualmente en asuntos referentes a la historia regional, la pluriculturalidad étnica que vivimos, las manifestaciones culturales más relevantes de la región en todos los tiempos y campos; saber sobre sistemas de financiamiento, mercados culturales, cooperación internacional, diseño de proyectos y formas para captar recursos, así como planear los procesos culturales a largo y corto plazo, para lograr que todos los ciudadanos del municipio y el departamento puedan participar como actores y/o como espectadores, porque si la cultura nos presenta una oportunidad de educar, también hace posible la felicidad y la paz, y a eso le tienen que apostar los mandatarios locales y los gestores que han nombrado.

MIS VECINOS

Me encanta saber que la vecina tiene buena voz pero nos perturba a muchos el volumen de su caraoke cuando trabajamos en casa, descansamos o estudiamos; olvida la “cantante” que vive en un Edificio y no en un salón para ensayos musicales. Me encanta conocer a un tipo tan comprensivo con su esposa, que sale a fumar en las escalares del Conjunto dejándole la contaminación a los demás. Me encanta ver que los dos roedores del patio común, ya son cuatro, y pronto serán seis; que la vecina encontró compañía en dos perros; y que otro vecino adora tanto a los animales, que tiene un animal de selva por el que daría la vida, o mataría con sus propias manos a quien lo denunciara por violar, no una, sino varias leyes que se lo prohíben. Olvidan mis vecinos que vivir en un Edificio Residencial es diferente a vivir en un zoológico, una casa de campo o de barrio. Que la ley 746 del 2002, que rige la convivencia, la salubridad, la ecología y la tenencia de animales, se los prohíbe tajantemente.

La convivencia en un edificio se da por “Un régimen de propiedad horizontal (Ley 675, del 2001). Y queramos o no, todos los habitantes (no solamente los dueños) somos solidariamente responsables del lugar y nadie puede hacer lo que le venga en gana en su forma de vivir, si ello perturba la salubridad, o el bienestar de los demás. Por eso, al comprar o alquilar un inmueble de estos, es preciso tener en cuenta ese detalle; desconocerlo nos puede generar dolores de cabeza, multas y sanciones; o en caso extremo, llamadas a la policía o la alcaldía, para que simplemente haga cumplir la Ley.

Ley que orienta que en los dos primeros meses del año hay que realizar una Asamblea General de Co-propietarios, para tomar decisiones tan simples como la redacción del Manual de convivencia. Manual que los habitantes del edificio ya sean dueños o inquilinos, están obligados a cumplir para evitar discusiones o pleitos inoficiosos.

Si los habitantes del edificio no somos capaces de administrarnos a sí mismos, esta Junta puede contratar a una persona jurídica o natural que lo haga. De no hacerlo, la indiferencia nos desmejora la calidad de vida, los apartamentos pierden valor, los problemas y las deudas comunes crecen, las autoridades pueden sancionarnos, y los problemas de convivencia podrían aflorar en cualquier momento.

¡Que cierren las licoreras departamentales!

Que desgracia tener que inventar la mentira (creérsela y defenderla), de que las licoreras departamentales son indispensables para financiar la salud, la cultura y la educación de una región. Si lo cierto es que un pueblo desarrollado, culto y preocupado por su comunidad, lo primero que debería hacer es educar para no consumir drogas en vez de proporcionarlas; porque estos productos causan daños irreversibles en la salud, homicidios, suicidios, problemas laborales, y accidentes de tránsito que dejan miles de muertos en las estadísticas de todos los pueblos.

Que desgracia que nuestras gobernaciones tengan que decir que dependen (para algo) del “dinero fácil” que producen las licoreras; y por consiguiente, vivir a cuenta de lo peor de la sociedad como son los borrachos, los adictos y los miles de muertos causados por la ingesta de alcohol. Que desgraciados los gobiernos locales que para su desarrollo cultural tienen que abogar por el alcoholismo entre sus ciudadanos.

Tienen razón los pensionados y trabajadores de estas empresas, en oponerse a que sean liquidadas con la fuerza de sus sindicatos y demandas de todo tipo, porque de allí depende el sustento de sus familias. Pero como empleados son incapaces de cuestionarse bioéticamente el asunto del daño que causa el consumo del alcohol. A ellos, como a muchos en el mundo, únicamente les interesa el crujir de sus estómagos, su trabajo y sus familias, y el resto de la humanidad se puede ir al carajo bebiendo trago hasta morir; pero tienen que entender que este tipo de instituciones con carácter público, tarde o temprano se tienen que cerrar. Y eso llegará cuando un Senador serio haga el debate pertinente en el Congreso de la República, o los gobernadores responsables se den la pela y las liquiden.

Lo malo, es que si han pensando en cerrar licoreras, es por los pésimos manejos administrativos, corrupción, ineficiencia, insolvencia, inviabilidad económica y perversiones politiqueras; pero no por defender al ciudadano inerme frente a la publicidad agresiva y mentirosa que nos invita a beber para ser felices y contribuir a la salud de todos. Bien le haría a la juventud del siglo XXI, a la ética, a la ciudadanía y a la política, el cierre de estos castillos de la contradicción; al tiempo que la creatividad y capacidad de nuestros dirigentes nos ofrecen otro tipo soluciones para financiar de manera decente la educación y la cultura. (valenciacalle@yahoo.com)

CAFÉ Y CIUDAD

Sentarse a conversar en un Café es un placer y desde hace muchos años un ejercicio vital para citadinos sensibles. Las ciudades del mundo tienen entre sus sitios clásicos los Cafés, donde hombres y mujeres amigos de la palabra, el ocio o la inteligencia, se dedican a alimentar el espíritu, el conocimiento y la vida misma, alrededor de alguna bebida aromática y exquisita.
En Popayán, como en las grandes ciudades del mundo, la amistad, la grandeza, el humor, los negocios, las costumbres, los chismes, los mitos y la cotidianidad suelen pasar por las mesas de los Cafés, lugares cada vez más distinguidos, tradicionales y acogedores.

En ellos se cuecen las aventuras políticas, los desmanes literarios, los amores enloquecidos, la biografía de grandes empresarios y la de interesantes personajes de la comarca; y así lo entendió un patojo como Álvaro Grijalba, que decidió llevar el encuentro con sus amigos a un estudio de televisión, para transmitir sus pláticas en vivo y en directo, en un formato exigente, oportuno y eficaz, que cada vez gana más audiencia.

El programa se llama Café y Ciudad, va de lunes a viernes a las 11:00am (con retransmisión a las 9:00pm) en un canal local, y en pocos meses se ha constituido en cita obligada para muchos televidentes que desean conocer, en la voz de sus protagonistas, el desarrollo de historias y asuntos que a todos nos concierne por el mero hecho del sentido de la pertenencia.
Para una tertulia amena, hace falta un buen anfitrión y una taza de café bien preparada. Luego, viene la excelencia del invitado, un tema de interés general y ahora si, el milagro de cristalizar la conversación en un asunto de curiosidad para los televidentes. Y todo ello esta presente en Café y Ciudad. Grijalba es un hombre culto y audaz para sacarle jugo a sus invitados. Maneja como pocos la dialéctica, tiene intuición, es histriónico y genera confianza entre televidentes y contertulios. En sus entrevistas no pueden faltar ciertos arrebatos de humor, ironías, gracejos y anécdotas que hacen del conversar un arte y un placer.

La esencia de Café y Ciudad y el éxito de Grijalba, está en saber valorar al ser humano en todas sus dimensiones; en convertir a nuestros personajes más sencillos en verdaderos protagonistas, y a los encumbrados por los vericuetos de la fama en personas amables que se dejan conversar. Al final, uno siente que con este tipo de programas se esta aportando de manera eficaz al desarrollo y la cultura de la ciudad, al reconocimiento y valoración de los hombres y mujeres que día a día individualmente trabajan duro por sacar adelante sus vidas, al tiempo que contribuyen de manera eficaz con el progreso del país y la región.
(valenciacalle@yahoo.com) * Escritor.

jueves 20 de diciembre de 2007

QUERIDO AÑO VIEJO

Lamento que mueras, es triste, pero así es la vida: naces en primavera, creces en verano, te reproduces en otoño y vuelves a morir en el invierno de diciembre. Verte morir es duro, porque se nos invita a un balance y descubrimos que indudablemente estamos más viejos, y si en tus días nada bueno ocurrió, ni cambió, nos llenamos de angustia.

Pero tu, mi querido Año Viejo, no eres el único que muere. En la cotidianidad de tus días murieron muchas personas que no debieron morir aún, y eso también da tristeza. Murieron ancianos abandonados por sus parientes, niños atropellados en sus derechos más elementales, cientos de personas por quemar pólvora, por atracos callejeros, por medicamentos vencidos, por tiros al aire, por culpa de conductores ebrios. En los hospitales murieron miles de personas por la irresponsabilidad de las Empresas Prestadoras de Salud que no quieren dar calidad ni gastar un peso en los enfermos. En los campos y barrios humildes, murieron muchas personas de física hambre. Y cada noche que un joven se drogó o tuvo sexo no seguro, decidió morir en la ignorancia. Cientos de personas murieron y mataron por abrazar ideas políticas contrarias. Eso sin mencionarte los que se murieron poco a poco por estar secuestrados, extorsionados, amenazados… o aquellos que fueron víctima de la discriminación, la indiferencia, el fanatismo, el narcotráfico, la guerra…

Tú, querido Año Viejo, al menos tienes la esperanza de volver a nacer en enero. Pero en nosotros los mortales ¿qué pasa cuando se nos muere la esperanza, la tranquilidad o se nos apaga la existencia por la violencia o la estupidez humana? ¿Qué hacemos?

Entonces, querido Año Viejo, gracias por morir. Al morir nos recuerdas lo frágil que somos. Ojala muchos de nosotros no desaprovechemos la oportunidad que nos da la vida de sobrevivir para transitar el 2007.

Feliz Año Nuevo para todos.

(valenciacalle@yahoo.com)

EL PERVERSO ENCANTO DE LA NAVIDAD

La navidad no es tan buena como la cantan, ni tan triste como se sospecha. Es mucho peor. Llegan los temibles días de niños sin oficio en casa dispuestos a comerse la despensa en una tarde, a quemar la casa con sus travesuras, a volver loca a la abuela con sus gritos y el ruido de sus juegos electrónicos. Llegan los días de fiesta en la empresa, y la gente se emborracha para dejar salir a flote sus resentimientos o frustraciones, y entonces, con el licor encima y las venas hirviendo afloran los chismes, las peleas, los desafíos, los amores clandestinos, las infidelidades y los cuernos. Llegan los días de alicoramiento y con ellos las escenas ridículas, las discusiones imbéciles, las tragedias sin anunciar. Llegan los días de comprar cosas innecesarias por cuenta de una publicidad sin piedad que nos obliga sin querer queriendo a endeudarnos y a gastar a manos llenas el dinero que no tenemos en promociones ficticias. Llegan los días por donde se pasean los males de la modernidad como la soledad y el miedo por nuestras vidas, y en busca de la placidez nos dedicamos al consumismo más estúpido y costoso. Llegan los días de fin de año con sus horas para evaluar la vida, y no siempre la sonrisa del triunfo y el éxito acompañan los resultados, en un país de conflictos como el nuestro. Llegan los días de viajar de vacaciones (o para visitar familiares), no siempre con las condiciones, el clima, el precio, ni al lugar que deseamos. Llegan los días de visitas incomodas o las discusiones familiares de si vamos a la casa de tus padres o al de los míos. Llegan los días de borrachos quemando pólvora en la calle al tiempo que ponen en peligro la vida de niños y transeúntes, y provoca crucificarlos por indolentes. Llegan los días de ocio juvenil envueltos en rumbas donde las ganas del cuerpo les pueden, la virginidad se pierde, la inocencia se enreda y la rebeldía pide espacios al misterio y al peligro de los vicios. Llegan los días de alimentos harinosos, grasos y exóticos a extremos indecibles, y la dieta y la salud se exponen por culpa de antojos, agasajos e invitaciones indeseadas. Llega el día de gastar tiempo y dinero en la compra de accesorios desechables como los árboles y adornos navideños que anuncian y ambientan la navidad, pero intimidan y falsean el grado de la alegría, el poder y la gracia. Llegan los días de entregar cuotas, o los descuentos al sueldo para hacer la fiesta de fin de año, la novena del barrio, el encuentro familiar, el regalo al niño pobre, la prima del portero, la limosna a la iglesia… reduciendo el sueldo a su mínima expresión. Llegan los días de la misma música festiva y sosa de todos los años, que nos llenan de alegría, nostalgia o aburrimiento. Llegan los días de ver a decenas de niños quemados por la pólvora a lo largo y ancho del país, por la bárbara y desconcertante costumbre de seres salvajes y brutos de quemar pólvora animados por la iglesia católica, y la falta de pantalones de los congresistas y alcaldes incapaces de prohibirla del todo. Llegan los días de villancicos y melodías para el teléfono celular que nos obliga a pensar que estamos en la mejor época del año, así nuestro corazón esté triste, de luto, destrozado y melancólico. Llegan los días de locutores ridículos que en la radio se dedican a la burla y los chistes grotescos para captar audiencia al tiempo que educan a nuestros niños en la guachería y la recocha indeseable. Llegan los días de dar y recibir regalos que no queremos o no podemos por falta de ánimos o de dinero, de comprar lo que no deseamos comprar, de oír la música que no nos gusta, de comer lo que no deseamos, de visitar a quien no queremos. Llegan los días de asesinos ebrios y motorizados con licencia de tránsito para matar porque la ley hoy en día los exonera del peso de la justicia como debe ser. Llegan los días de luces y parafernalia engañosa, de la felicidad comprada, de rezos sin mística, de excesos obligados, de gastos innecesarios, de imprudencias, de soñar con la paz y la esperanza de días mejores, de frases huecas y poco sinceras dichas sin el sentimiento y el corazón como:

¡Feliz navidad para todos!

SI YO FUERA RAIMUNDO

Por: MARCO ANTONIO VALENCIA*

A pesar de... las reinas de belleza han sido personajes necesarios en todos los mundos y continentes. Representan la banalidad y el folclor de un pueblo frente al trabajo de las gentes del sector productivo que generan riqueza y buscan la comodidad de los hombres. Representan la belleza y la perfección frente al reino de los poetas e intelectuales, que van alimentando con su imaginación y el desprendimiento otra forma de ver la vida. Son el producto de consensos y organizaciones dedicadas al lujo y la estética, frente a la educación y la religión que pregonan que vale más un cerebro bien preparado que la vanidad y el culto al cuerpo.
Las reinas de belleza no solucionan problemas, ni fomentan nada distinto a la idolatría momentánea de la fiesta, y no deberían alcanzar a ser modelos de vida para nadie en un mundo tan globalizado, educado y consciente de la trivialidad de las pasarelas, el jet set y la televisión.
Las reinas de belleza no edifican ciudades, ni tienen mando real, ni tienen súbditos de verdad, y ni siquiera simbolizan el querer de todo un pueblo; pero pueden llegar a generar alegrías de bulto, convocar a la magnificencia, la elegancia, la moda, el consumismo, el ocio, la recreación, la fiesta misma; y por eso, aunque nos cueste decirlo, son tan vitales y necesarias.
Nada es capaz de parar la organización de un reinado. Ni los desastres naturales, ni las hecatombes del terrorismo, ni el pueblo a los extramuros de Cartagena ahogándose en la podredumbre del vicio, el hambre, la delincuencia y todas las desesperaciones que conlleva la pobreza. Pero cuando se trata de reinas el matriarcado se impone en su organización, el machismo no escatima recursos para su ejecución, y el tercer sexo decora y reviste de esplendor todo lo manipulable que se encuentra a su paso.
Por eso, si yo fuera Raimundo, el Dueño y Señor de un evento tan especial, al menos por una vez en la vida, antes de morir, me impondría más y realizaría algunos cambios. Por ejemplo, haría que, por ley, todos los departamentos estuvieran representados para que así la elegida fuera una Señorita Colombia de verdad y en franca competencia. Ignoraría los preceptos de lindura de estándares internacionales para atender el estereotipo propio de la belleza colombiana. Descartaría por completo las recomendaciones de estilistas, periodistas, cirujanos, dentistas y modistos que ya se apoderaron del certamen tradicional, procurando que “el carnaval” fuera un evento para el primor y la feminidad, y no un dechado de banalidades, comercio, apuestas y cosmetología.
Si yo fuera Raimundo, organizaría un reinado donde pudieran asistir por igual mujeres rubias, pero también indias, mulatas, negras, mestizas, zambas, blancas y amarillas. Es decir, haría una fiesta de (y para) las y los colombianos en general, sin cuerpos manipulados por los diseñadores del tercer sexo que se dedican a engendrar mujeres divinas y de pose, a imagen y semejanza de sus elucubraciones, degenerando la raza y violentando la naturaleza.
Impondría mi voluntad para ver en esas pasarelas a una mujer de raza india, piernas cortas, de cuerpo abultado, pómulos anchos, dientes grandes y caminado natural. Haría del Reinado Nacional de Belleza un evento del pueblo colombiano entero, sin exclusiones; y no un certamen elitista, de falsedades televisivas, de engaños audiovisuales que siembran frustraciones en las niñas y adolescentes del promedio, que frente a la guerra que vivimos solo necesita crearse esperanzas y no envidias y sentimientos de fracaso.

(valenciacalle@yahoo.com)
*Escritor

JUAN GELMAN: PREMIO CERVANTES 2007

Juan Gelman tiene 77 años, es argentino, de izquierda y vive exiliado en México hace dos décadas. Es poeta, y por este oficio solitario y espléndido, el reino de España que hace un año le honró con el Premio Reina Sofía de Poesía Hispanoamericana, le acaba de conceder el Premio Cervantes de Literatura 2007, porque su obra enriquece el patrimonio cultural de quienes hablamos la lengua de Sancho y Dulcinea.
Ahora, que a nadie le queden dudas que las letras latinoamericanas, vamos a pujar duro para el Nóbel de literatura 2008.
En entrevistas dadas por motivo del premio, Gelmán, a quién acompañé a recibir el Premio Reina Sofía de manos de su Majestad la Reina, una noche del 2006 con aguaceros en Madrid, ha vuelto a contarle al mundo el dolor que le sobrecoge su condición de exiliado y víctima de la violencia política de su país. Cada que Gelman habla de su tragedia, la historia de la democracia que se respira hoy en el continente se estremece. La experiencia de Gelman es única, pero es otra más, de las de miles de víctimas que nos dejaron las dictaduras; y ante estas cicatrices humanas y políticas, crece la necesidad de preservar a toda costa las libertades ganadas, y un “no” rotundo a los gobiernos perpetuos que se quieren atornillar a punta de falacias en el poder. Las dictaduras y el populismo, no hay que olvidar, dejaron miles de muertos, miles de personas desaparecidas, y fueron miles los días de lucha necesarios para conquistar las libertades que hoy gozamos en el continente de la esperanza.
Gelman habla bajito y quiere pasar por un hombre normal, de esos que va a la tienda cada mañana a comprar el pan; pero castiga duro con su figura de exiliado y sus reclamos literarios: “las editoriales –dice- prefieren publicar cien mil ejemplares de un best seller, antes que mil ejemplares de una obra poética”.
Ya imagino a este argentino de padres ucranianos, por los pasillos de la Universidad de Alcalá camino al Paraninfo donde se realizará la ceremonia el próximo 23 de abril; ya lo imagino repasando con sus inmensos ojos azules las placas con las imágenes en alto relieve de los 31 escritores que como él, han sido bendecidos con este reconocimiento. Lo veo salir del reciento al jardín donde le narrarán las historias de los gorrones, de las cigüeñas, y del monumental Cardenal Cisneros mientras esquiva las lágrimas de sus emociones encontradas. Lo veo caminar por los patios de la universidad donde le dirán que allí estudiaron y pasaron su juventud Quevedo, Calderón de la Barca, Lope de Vega, Lebrija, San Juan de la Cruz, San Ignacio de Loyola…
La crítica, la academia y las editoriales a partir de esta designación, imperiosamente deberán volver a descubrir sus poemas y dirán de ellos que son ricos verbalmente. Que es una poesía honda, dolorosa, expresiva y convincente. Que sus libros están llenos de intuición, de variaciones, de memoria y de recreaciones sobre el acto de crear. Dirán que es economista de la palabra, metafísico, imaginativo y testimonial. Dirán que su poesía jamás ha dejado de estar fuera de la realidad social y que tiene influencia de los místicos españoles. Dirán eso, y todo lo que la misma poesía les ayude a ensoñar, elucubrar, descubrir, rememorar, alucinar, ilusionar, revelar…(¡)
Con Borges, Sábato y Bioy Casares, el poeta Juan Gelman se convierte en el cuarto argentino en ser reconocido con el premio literario más importante de las letras españolas.
El año entrante, los colombianos tenemos que candidatizar a Giovanni Quessep o a Juan Manuel Roca, que ya están en edad de merecer, tienen prensa y obras monumentales, para que sus efigies le hagan compañía a Álvaro Mutis, el único de los nuestros que tiene una placa allí, en el cielo que vio nacer a Don Miguel de Cervantes. ¡Salud Poeta! Y vamos por el Nóbel. (valenciacalle@yahoo.com)

¿Colombia es como la pintan en el cine?

El 29º Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en la Habana Cuba, termina este viernes 14 de diciembre. Por ese motivo, turistas y cineastas llegamos como un huracán haitiano a pasear por sus teatros y malecones, pero al mismo tiempo para constatar que el ambiente en Cuba sin Fidel en el gobierno sigue igual; que el salitre de los edificios viejos siguen registrando bien en las fotografías, que los mojitos en la Bodeguita del Medio cada vez están más caros, que la comida típica de la isla es cada vez menos típica y más internacional, que las jineteras cada vez son más osadas, más jóvenes y más baratas; y que en navidad, la mayoría de los hogares cubanos no le hacen el juego a la parafernalia de los adornos, el árbol y los pesebres, porque no son su costumbre.
Alfredo Guevara, director del evento, en la jornada de inauguración, no desaprovechó la ocasión para hablar de lo que todos los cubanos le hablan a un turista: los 40 años de la muerte del Ché, las celebraciones que ya se organizan para el 2009 con motivo de los 50 años de la revolución cubana, las profecías de Fidel, la inmortalidad de Fidel, la dignidad de los cubanos, los gusanos, el imperialismo, la resistencia, la revolución, Chávez, etc, etc, bla, bla, blá…
A propósito del apellido “Guevara”, el director argentino Tristán Bauer, conocido por trabajos sobre Evita y Cortázar, llegó con el documental: “Ernesto Guevara”, donde se exhibe la inmodestia gaucha, y nos deja la idea de que el hijo de Dios no fue Jesús, sino el Ché. Al tiempo que el brasileño Claudio Assis, nos dice que el énfasis del nuevo cine latino esta en los retratos sociales sin posturas, y que los directores del sur le ponen el alma a cada película, porque siendo un arte tan caro, nunca saben cuándo filmarán otra.
En la Casa de los Condes de Candongo, en plena Habana vieja, se realizó un foro internacional sobre “La niñez y su Universo Audiovisual”, auspiciado por la UNICEF, que llegó a las mismas conclusiones de siempre: la televisión infantil en Latinoamérica es demasiado violenta, y no forma ciudadanos, sino que deforma cerebros. (Amen digo)
El evento sirve para descubrir que en Suiza se hace un cine interesante a pesar de no contar con una industria de tradición; y que en Norteamérica crece estupendamente bien el cine hecho por los latinos, que se vinieron con todo a exhibirse a Cuba.
Conmovedora desde todo punto de vista “Los invisibles” del español Javier Barden, un documental con cinco historias sobre los que viven en la marginalidad y la indiferencia, entre ellas, una que habla sobre el desplazamiento en Colombia.
Tema coincidencial con el documental de Martha Rodríguez (una socióloga colombiana de 74 años) que se vino con “Soraya, amor no es olvido” (2006), y nos desgarró el corazón con su historia sobre las comunidades negras desplazados por la guerra paramilitar. Filme que testimonia la historia actual de nuestra violencia y nos vuelve a la realidad, al horror que a diario vivimos.
Y entonces, no provoca volver a Colombia por un largo rato. Provoca tomarse unas vacaciones en el asilo de bienestar y engaño que ofrecen los hoteles, escuchando al oído y sin inmutarnos (por ajenas) las tragedias de los cubanos en boca de las jineteras; mientras bebemos ron Cubay, fumanos Cohibas y nos arrullamos entre sus tetas al son y los boleros, pensando que así debería ser el cielo: todo un paraíso de película, todo un documental de la felicidad procurado por lo dólares y el valor del hedonismo…
Pero no hay felicidad que dure, porque resulta que la cinéfila jinetera quiere saber sobre la guerrilla, los paras, los genocidios, los narcos, la corrupción, etc, etc. -¿Y eso? –Le pregunto-. “Es que hace un mes –me dice-, pasaron en la sala Chaplin una muestra de cine colombiano. Ya sé cómo es el cine que hacen en Colombia, ahora quiero saber si Colombia es como lo pintan en el cine”. Y yo, que solo quería vivir mi propia película lejos de mi realidad con una jinetera... No pude evitarlo y me vine, me vine sin más.

*Escritor.
E-mail: valenciacalle@yahoo.com

Ecos de Guadalajara
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
EL PERIODICO, 28 de noviembre 2007
Álvaro Mutis es un viejo hermoso que ya logró pasar a la historia por crear el mito de Maqroll, el viajero, pero que sigue pensando que su puesto literario debería estar respaldado por una ceremonia en Estocolmo, y así poder navegar más tranquilo por las aguas de la inmortalidad. Un escritor inclaudicable que a pesar de la edad sigue inventando historias, reeditando su obra y recibiendo merecidos homenajes, al tiempo que anuncia que su hijo Santiago busca por todos los rincones del planeta sus escritos de años mozos para antologarlas y publicarlas.
García Márquez es feliz en México, besa a Mutis y Mutis lo besa a él, y así reafirman sus afectos en público, al tiempo que recuerdan anécdotas de sus años de brega y casi todos los dos mil asistentes al auditorio Juan Rulfo ríen con cariño. Es el último domingo de noviembre del año 2007 y Jorge Volpi, el escritor Mexicano de 42 años que tiene el privilegio de estar entre estos titanes de la literatura colombiana, en calidad de anfitrión, toma notas, se imagina su vida en cuarenta años y comienza a bosquejar una crónica para su blog. Paula Moreno, nuestra flamante ministra de Cultura, tiembla de emociones encontradas, apaga su celular y se deja alagar cuando alguien le dice que un día Gabo escribió que Dios debe ser mujer, y más, que debe ser una mujer negra de curvas perfectas y mirada limpia, como la de ella.
Termina el acto pero ni Mutis ni Gabo pueden escapar a la impertinencia y al cariño de sus seguidores. Los acosan como un enjambre de mariposas amarillas para pedirles la bondad de una sonrisa. Se trata de gentes de todos los pueblos del mundo que quieren verse reflejados en sus ojos de escritores colombianos, a ver si de pronto sirven de inspiración para algo, de fanáticos que son capaces de pedirle sin palabras un autógrafo rápido y poco placentero; e incluso, que posan a su lado como si supieran que están frente a los últimos dinosaurios vivos de las letras colombianas del siglo XX, y que como ellos, ya no hay, ni habrá otros.
El mexicano Carlos Fuentes, sorprende al presentar el tema de su próxima novela (Aquiles o el guerrillero y el asesino) que aborda los entretejidos de la violencia colombina a través de la figura de Carlos Pizarro, el candidato presidencial asesinado en 1990. Mientras en otro salón, el español Antonio Muñoz Molina, muy en consonancia con la labor de Fuentes, afirma que el papel del escritor es nombrar, decir e inventariar el pasado que suele ser tergiversado por la dictadura de los vencedores.
La feria del Libro de Guadalajara va hasta el 5 de diciembre y Colombia es el país invitado; por eso, 40 escritores de los nuestros están allí dando conferencias, presentando sus libros y dándose un roce de popularidad frente a los ojos del mundo, a sus pares literarios y frente a un público ávido de conocerlos. Guillermo Schavelzon, el agente literario de autores nacionales como Gamboa, Franco y Gabriel Vázquez ya declaró en una conferencia que la literatura colombiana empuja con fuerza a nivel mundial por su riqueza y diversidad, y la prensa hispana hizo eco inmediato de sus comentarios. Por los pasillos de los 26 mil metros cuadrados de la feria la gente se esta gozando el olor a café colombiano, aprendiendo a oír la música nuestra a través de 31 conciertos que aparecen en el programa oficial, y la alegría de los colores de la bandera nacional estampada por todas partes opaca a los 38 países que igualmente hacen presencia por aquí. Pero no todo es café, música y libros, Colombia también se trajo 250 piezas del Museo del Oro y una exposición pictórica de Débora Arango, que complementan el panorama cultural que nos hace ricos y valiosos frente a los ojos del mundo.
La literatura colombiana esta viva y en Guadalajara nos lo dicen al son de los mariachis, las rancheras y los millones de lectores. NOTA: ¿Y usted, ya tiene su libro de autor colombiano para las vacaciones de fin de año?
*Escritor

Ecos de Guadalajara

EL PERIODICO, 28 de noviembre 2007

Álvaro Mutis es un viejo hermoso que ya logró pasar a la historia por crear el mito de Maqroll, el viajero, pero que sigue pensando que su puesto literario debería estar respaldado por una ceremonia en Estocolmo, y así poder navegar más tranquilo por las aguas de la inmortalidad. Un escritor inclaudicable que a pesar de la edad sigue inventando historias, reeditando su obra y recibiendo merecidos homenajes, al tiempo que anuncia que su hijo Santiago busca por todos los rincones del planeta sus escritos de años mozos para antologarlas y publicarlas.
García Márquez es feliz en México, besa a Mutis y Mutis lo besa a él, y así reafirman sus afectos en público, al tiempo que recuerdan anécdotas de sus años de brega y casi todos los dos mil asistentes al auditorio Juan Rulfo ríen con cariño. Es el último domingo de noviembre del año 2007 y Jorge Volpi, el escritor Mexicano de 42 años que tiene el privilegio de estar entre estos titanes de la literatura colombiana, en calidad de anfitrión, toma notas, se imagina su vida en cuarenta años y comienza a bosquejar una crónica para su blog. Paula Moreno, nuestra flamante ministra de Cultura, tiembla de emociones encontradas, apaga su celular y se deja alagar cuando alguien le dice que un día Gabo escribió que Dios debe ser mujer, y más, que debe ser una mujer negra de curvas perfectas y mirada limpia, como la de ella.
Termina el acto pero ni Mutis ni Gabo pueden escapar a la impertinencia y al cariño de sus seguidores. Los acosan como un enjambre de mariposas amarillas para pedirles la bondad de una sonrisa. Se trata de gentes de todos los pueblos del mundo que quieren verse reflejados en sus ojos de escritores colombianos, a ver si de pronto sirven de inspiración para algo, de fanáticos que son capaces de pedirle sin palabras un autógrafo rápido y poco placentero; e incluso, que posan a su lado como si supieran que están frente a los últimos dinosaurios vivos de las letras colombianas del siglo XX, y que como ellos, ya no hay, ni habrá otros.
El mexicano Carlos Fuentes, sorprende al presentar el tema de su próxima novela (Aquiles o el guerrillero y el asesino) que aborda los entretejidos de la violencia colombina a través de la figura de Carlos Pizarro, el candidato presidencial asesinado en 1990. Mientras en otro salón, el español Antonio Muñoz Molina, muy en consonancia con la labor de Fuentes, afirma que el papel del escritor es nombrar, decir e inventariar el pasado que suele ser tergiversado por la dictadura de los vencedores.
La feria del Libro de Guadalajara va hasta el 5 de diciembre y Colombia es el país invitado; por eso, 40 escritores de los nuestros están allí dando conferencias, presentando sus libros y dándose un roce de popularidad frente a los ojos del mundo, a sus pares literarios y frente a un público ávido de conocerlos. Guillermo Schavelzon, el agente literario de autores nacionales como Gamboa, Franco y Gabriel Vázquez ya declaró en una conferencia que la literatura colombiana empuja con fuerza a nivel mundial por su riqueza y diversidad, y la prensa hispana hizo eco inmediato de sus comentarios. Por los pasillos de los 26 mil metros cuadrados de la feria la gente se esta gozando el olor a café colombiano, aprendiendo a oír la música nuestra a través de 31 conciertos que aparecen en el programa oficial, y la alegría de los colores de la bandera nacional estampada por todas partes opaca a los 38 países que igualmente hacen presencia por aquí. Pero no todo es café, música y libros, Colombia también se trajo 250 piezas del Museo del Oro y una exposición pictórica de Débora Arango, que complementan el panorama cultural que nos hace ricos y valiosos frente a los ojos del mundo.
La literatura colombiana esta viva y en Guadalajara nos lo dicen al son de los mariachis, las rancheras y los millones de lectores. NOTA: ¿Y usted, ya tiene su libro de autor colombiano para las vacaciones de fin de año?
*Escritor

sábado 20 de octubre de 2007

“Todo valió mucho, y el resto mucho más”

Ha terminado una semana más de mi vida. Con ella me gasté un polvo, cincuenta mil pesos y dos horas hablando por teléfono. He defecado y orinado cada día sin falta lo inservible, he tenido dos disgustos por la estupidez ajena, he soltado cuatro risotadas por la gracia de mis amigos y he pasado una noche entera sin dormir diseñando el Blog para el Colegio Nacional de Periodistas. (www.cnpcauca.blospot.com) Ha terminado una semana más de mi existencia y seguro me queda una semana menos de vida. Una semana en la que no me han faltado los alimentos, el tintico en ayunas, la buena salud, las flores en la sala, la emoción de la telenovela, los chismecitos familiares, los besos de mi mujer, los corrillos con los compañeros del trabajo sobre las noticias de la tele, ver la emoción de mi hijo prepararse para su primer campamento Scout, que es a su vez el campamento regional por motivo de los 100 años en el mundo de este movimiento juvenil; así como el asombro en el rostro de mi hija de siete años cuando hablamos sobre la reproducción humana y sus interminables “pero porqué…”
De la semana que pasó me queda la mirada triste de un mendigo que no pude auxiliar porque esa tarde tenia los bolsillos tan vaciados como los de él, el cuerpo de guitarra de una señorita con su ombligo al aire, el madrazo público que regurgité en un momento de flaqueza y contradicción, las lágrimas que derramé viendo en la tele al profesor Moncayo, así como el Factor XS; y a pesar de esas banalidades, las oraciones sinceras que hice por la salud de algunas personas que conozco y están enfermas.
Esta semana volví a ver amigos importantes que se me habían perdido del panorama de los días por alguna razón y recibí una llamada y una visita de otros dos que están en el exterior y las noticias de todos ellos me alegraron la vida.
Esta semana que pasó no fue mejor ni peor que la anterior, pero valió la pena vivirla. Me pongo a revisarla como si fueran los bolsillos de una camisa sucia antes de lavarla y descubro que estreché la mano de mucha gente (a veces soy tan saludable como un alkaselzert), escribí más e-mails de los que me había propuesto y subí un kilo de peso. Y ve, que casualidad, en una de esas entradas al sanitario (con libro en mano) leí un poema de León de Greiff que titula “balada de la fórmula definitiva y paradojal” donde el único verso que me gustó y memoricé dice “!todo no vale nada, si el resto vale menos!... pero yo, parafraseándolo quiero decir que “todo valió mucho, y el resto mucho más”.

Feliz semana para todos ustedes.
(valenciacalle@yahoo)